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Santana Lopes nombra un Gobierno de continuidad en Portugal

Las principales carteras quedan en manos de leales a Barroso

Portugal tiene desde ayer nuevo Gobierno. Encabezado por el conservador Pedro Santana Lopes, el Ejecutivo tiene 11 ministros sin experiencia gubernativa, varios amigos personales del primer ministro en las carteras importantes, conserva en el poder al núcleo duro del anterior jefe del Gobierno, José Manuel Durão Barroso, y se escuda en la credibilidad de algunos históricos del Partido Social Demócrata (PSD).

"Una ensaladilla rusa", como lo calificó ayer, en un editorial, el diario Público. El Gobierno tomó posesión ayer, antes de lo esperado, para permitir la salida de Durão Barroso para Bruselas, donde presidirá la Comisión Europea. Santana Lopes presentó una solución de compromiso entre varias fuerzas: las diversas facciones del PSD, el Partido Popular (PP, el socio de la coalición en el Gobierno) y el presidente Jorge Sampaio, que decidió no anticipar elecciones tras tener la garantía de Santana Lopes de que habrá continuidad en lo esencial: consolidación presupuestaria, exteriores y justicia. Ayer, Sampaio volvió a advertir a Santana Lopes de que la situación del país no permite ninguna deriva electoralista. El nuevo primer ministro prometió gobernar "con rigor".

Para tranquilizar al presidente -que temía el perfil populista, derrochador y euroescéptico del nuevo primer ministro-, Santana Lopes adelantó el nombre de cuatro ministros serios y con currículo a lo largo de la semana. Colocó en Hacienda a António Bagão Felix, ministro de Trabajo de Durão Barroso, y anunció a António Monteiro, un prestigioso diplomático, como ministro de Exteriores. Para número dos del Ejecutivo y responsable de Economía invitó al barón del PSD Álvaro Barreto, ex ministro con Francisco Pinto Balsemão y Aníbal Cavaco Silva. En Obras Públicas, colocó a António Mexia, presidente de la petrolera Galp, considerado un gran gestor.

Santana Lopes dio después a conocer el resto de su equipo. Siete formaban parte del anterior Gobierno. El PP gana peso y pasa de tres a cuatro ministerios: Hacienda, Defensa (con Paulo Portas, el líder del partido), Medio Ambiente y Turismo. Hay muchos políticos y casi ningún técnico. Por fin, hay casos incomprensibles, como el de la ministra de Educación, una economista experta en telecomunicaciones totalmente desconocida. La oposición condenó los vínculos con grandes grupos empresariales de algunos ministros y "la corte de amigos personales" de Santana Lopes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2004