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Se reanuda la actividad en la ACB sin que se conozca aún la causa del accidente

La Acería Compacta de Bizkaia (ACB) reanudó ayer su producción, paralizada desde el jueves tras el explosión producida en uno de sus dos hornos, que hirió a seis trabajadores, dos de ellos de gravedad. Todos sufrieron quemaduras al salir proyectados materiales que estaban en el interior del horno durante el proceso de fundición. La planta, ubicada en Sestao, funciona con el horno 2, que no resultó afectado, mientras continúan las tareas de investigación del siniestro. Se sigue apuntando a una fuga de agua como causa, pero se desconoce aún cómo se produjo el fallo que ocasionó la explosión.

"Todavía tardarán varios días en saberse algo", afirmó ayer un portavoz de la empresa. La comisión creada entre representantes sindicales y miembros de la dirección de la acería para investigar el accidente recibió ayer los primeros datos de lo que pudo ocurrir en el interior del horno y celebrará una reunión el próximo lunes para "poner en común" toda la información recabada, señalaron fuentes sindicales.Un portavoz sindical afirmó que para mañana o el jueves se prevé incluso la puesta en funcionamiento del horno 1, el que resultó dañado por la explosión, aunque precisó que se hará con todas las precauciones necesarias. Los técnicos continúan trabajando en el interior del horno siniestrado. El pasado fin de semana, una vez enfriado, se retiró la bóveda y se fijaron varios elementos que se desprendieron tras la explosión. Ahora la labor consiste en reconstruir lo ocurrido antes del accidente.

La paralización de la producción hasta ayer se debio a motivos de seguridad, pero también operativos, ya que las primeras tareas de investigación en el horno afectado obligaban a para lizar el otro, explicó el portavoz oficial de la acería vizcaína.

El accidente ocurrió a media tarde del pasado jueves, cuando el horno 1 realizaba el proceso de función de chatarra para producir acero. En ese momento se produjo una explosión, que lanzó al exterior materiales incandescentes que afectó a los seis operarios que allí se encontraban.

Fuentes sindicales señalaron que los trabajadores se percataron, merced a los aparatos que controlan en funcionamiento del horno, de que había alguna anomalía, como ha sucedido en otras ocasiones. Pero, a diferencia de otras ocasiones, no pudieron cerrar uno de los mecanismos de seguridad del horno. "No llegaron a tiempo y el horno explotó", afirmaron.

Los cinco heridos que permanecen hospitalizados en Cruces -otro trabajador fue dado de alta el viernes- continúan en situación estable. Quien está más graves es J.J L.F., de 45 años, internado en la UCI, que sufre quemaduras de segundo y tercer grado en el 35% de su cuerpo.

El resto se encuentra en la Unidad de Grandes Quemados. Se trata de V.V.A, de 52 años, con quemaduras en el 45% de su cuerpo pero en estado consciente; R.G.S, de 54 años; A.D.I., de 21 años, y J.A.R.A., de 50.

Éste ha sido el accidente más grave ocurrido en la Acería Compacta de Bizkaia, que funciona desde 1996 y fue la sustituta de la extinta Altos Hornos de Vizcaya (AHV). La planta, que empezó a trabajar con una producción anual de 870.000 toneladas ha ampliado, desde finales del pasado año, su capacidad hasta los 1,8 millones.

Hasta que se reanude la actividad en la instalación afectada, la acería verá mermada su producción. La planta funciona normalmente con un horno durante el día y los dos disponibles en el turno de noche.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de julio de 2004