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Aguirre rehusó asistir al concierto de Barenboim para ir a una boda

La presidenta había sido invitada personalmente por Gallardón

La presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, declinó la invitación del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para asistir al concierto de Daniel Barenboim en la plaza Mayor, argumentando que tenía que ser testigo en la boda del diputado Benjamín Martín Vasco en Arganda del Rey. "Tenía comprometida desde hace tiempo mi asistencia a la boda de Benjamín, que es un buen amigo, y no quería variar mi agenda personal", señala Aguirre. Al acto acudieron la Reina y el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, lo que hizo que la ausencia de Aguirre resultara muy evidente y fuese objeto de comentario entre los asistentes al concierto en memoria a las 190 víctimas del 11-M.

El concierto de Barenboim al frente de la Staatskapelle de Berlín, que interpretó la Tercera Sinfonía de Beethoven, resultó un éxito. La noche del pasado viernes, 6.000 personas escucharon con respeto y admiración una de las obras clave del genio musical. Al concierto gratuito, patrocinado por el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Madrid, acudieron la Reina, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los ministros de Exteriores y Educación, Miguel Ángel Moratinos y María Jesús Sansegundo, respectivamente, además del delegado del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, y otras autoridades.

Pero entre las personalidades asistentes al concierto no estaba la presidenta Aguirre ni su consejero de Cultura, Santiago Fisas, que habían sido invitados personalmente por el alcalde Gallardón a través de una carta que les cursó a ambos el pasado miércoles, según fuentes del Ayuntamiento. La jefa del Ejecutivo regional o, al menos, de algún representante cualificado del Gobierno regional fue echada en falta por los invitados e, incluso, por muchos de los familiares de las víctimas del atentado del 11-M, sentados en una zona acotada próxima al escenario.

La presencia de doña Sofía fue una sorpresa para la inmensa mayoría de los asistentes al concierto, ya que no era algo de dominio público. La Casa Real se lo comunicó al alcalde de Madrid en la noche del pasado jueves, apenas 24 horas antes del emotivo acto musical, según fuentes municipales.

Ruiz-Gallardón cursó el pasado miércoles sendas cartas personales a la presidenta de la Comunidad y a su consejero de Cultura, Santiago Fisas. Esperanza Aguirre declinó la invitación arguyendo que a la misma hora del concierto tenía previsto actuar como testigo de la boda del diputado Benjamín Martín Vasco, secretario del grupo del PP en la Asamblea, que se celebraba en Arganda del Rey. "Es un buen amigo mío y no tenía ganas de cambiar mi agenda. No creía que asistir a este concierto fuera tan importante. Tampoco sabía que iba a asistir la Reina", explicó ayer Aguirre.

Fisas también rechazó la invitación de Gallardón. "Envié una carta al alcalde diciéndole que estaría encantadísimo de ir al concierto de la Plaza Mayor, pero que no podía hacerlo porque estaba invitado a la boda del diputado Martín Vasco, igual que otros muchos compañeros", explicó el consejero de Cultura. "Yo no sabía que iba a asistir la Reina, y estoy seguro de que la presidenta tampoco lo sabía", agregó.

Algunos invitados a la Plaza Mayor, entre ellos parte del equipo de Gallardón, comentaron que la ausencia de Aguirre y de Fisas podía tener relación con el conflicto suscitado a raíz de que la Comunidad haya decidido prescindir este año de Baremboim de los conciertos de verano del Teatro Real. Eso ha roto una tradición, ya que el anterior presidente regional -el actual alcalde de Madrid- lo había contratado en los cuatro años anteriores.

Pero Fisas asegura: "El no haber ido a este concierto no tiene nada que ver con que la Comunidad de Madrid haya decidido no contratar este verano a Barenboim para actuar en el Teatro Real. Hemos tomado esta decisión debido al alto coste que Barenboim suponía para la Comunidad. Pero lo cortés no quita lo valiente, y yo habría ido a la Plaza Mayor encantado y, además, para evitar suspicacias. Pero no lo hice porque estaba invitado a la boda de Martín Vasco".

El argentino Barenboim, premio Príncipe de Asturias de la Concordia, recordó el motivo del concierto: "Majestad, presidente, amigas y amigos...La orquesta y yo estamos muy emocionados por poder estar aquí. No voy a hablar. La mejor manera de recordar a las víctimas y a todo lo que pasó el 11 de marzo es dejar hablar a la música". Y un segundo después empezó a sonar la sinfonía Heroica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de julio de 2004