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Reportaje:PARA NIÑOS

El paseo de los pequeños centuriones

Visita guiada a la villa romana de Els Munts, a 12 kilómetros de Tarragona

Faustina, una dama romana, invita a recorrer su casa. Disfraces, diferentes instrumentos cotidianos y aperitivos de vino y miel o de sandía ayudan a los exploradores a sumergirse en esa época.

Aquí es donde invito a cenar a los jefes centuriones... Pero ahora tengo dudas: ¿no seréis vosotros esclavos? Es que estáis ataviados de esa manera tan extraña... Mejor os ponéis estas túnicas...". Así da la bienvenida Faustina, la esposa de Caius Valerius, gobernador de la antigua Tarraco, a su villa de Els Munts, en Altafulla (Tarragona). Rápidamente, los visitantes se ponen las túnicas para transportarse al siglo II, época de esplendor de la villa palaciega, y se disponen a iniciar el recorrido, aunque antes tendrán que coger un curioso cuadernillo.

La primera parada de la dueña de la casa es el jardín, donde rememora su vida en la mansión frente al mar que los romanos llamaron Mare Nóstrum. A continuación se dirige, con su séquito de curiosos, a las habitaciones. Se conservan pinturas murales con motivos geométricos y mosaicos que a manera de cuadros decoraban las paredes.

Piezas para un mosaico

Con este panorama a la vista es el momento de abrir los cuadernillos. ¡Sorpresa! En su interior hay pequeños puzzles para componer un mosaico, y Faustina enseña qué es un nudo salomónico y las técnicas con que lo realizaban; después pasa a las paredes de los dormitorios para identificar los retratos de las musas y dioses que inmortalizaban los romanos en estatuas y pinturas. Perplejidad cuando al pasar una de las páginas del cuaderno aparece una especie de tablilla de cera; pero ella reparte estiletes entre los pequeños excursionistas para que compartan la experiencia de escribir como todo un romano. Como la señora no deja a nadie ocioso, entretiene también a los mayores en calcular qué capacidad tiene la cisterna de la villa en litros de agua, porque solamente sabe hacerlo en ánforas. Después llega a la zona de trabajo, donde permanecían los esclavos; destacan el pozo y el depósito de agua, conocido como la Tartana por su forma.

Cuando ya falta poco para terminar las dos horas de la visita, Faustina invita a sus huéspedes a disfrutar de las termas. Entra por el atrio-vestuario; sigue al sudario, la habitación más caliente, donde se efectuaban los baños de vapor; el tepidario, sala de aclimatación para pasar a las habitaciones de diferentes temperaturas; el caldario, que conseguía altas temperaturas gracias a un sistema de calefacción por aire, y las dos piscinas de agua caliente. Faustina echa mano a dos voluntarios entre los espectadores para recrear el baño romano. "Como no conocíamos el jabón, nos bañábamos con aceite que un esclavo masajeaba con este instrumento", dice al tiempo que enseña un curioso artefacto de hierro. "Era una delicia; claro, que dependía del esclavo...", aclara maliciosa. Continúa a la sala de temperatura ambiente, el frigidario, abierta a dos piscinas de agua fría, y llega al horno, que servía para caldear las estancias. La última habitación que se visita son las letrinas colectivas, donde la dama, ni corta ni perezosa, se extiende en algunas de las prácticas de limpieza personal de su tiempo, y que provocan las risas de los más pequeños.

Y así, esa actriz-guía disfrazada de romana que es Faustina, como si realmente enseñara su hogar, termina de reseñar la historia de esta mansión y los aspectos más interesantes: sus estancias, las tareas y la forma de vida. Al finalizar el recorrido, como buena anfitriona, invita a los visitantes a degustar un aperitivo para que prueben las delicias de su época: vino con miel y pétalos de rosa, olivas, frutos secos y un refresco de sandía con pimienta negra que utilizaban como conservante.

GUÍA PRÁCTICA

La visita

- Dirección: Vil.la Romana dels Munts. Passeig del Fortí, s/n. Altafulla (Tarragona).

- Reserva previa: 977 25 15 15 y 977 23 62 09. Horario: todos los sábados

de julio (a las 19.30) y agosto (19.00).

- Precio: siete euros (incluye entrada al yacimiento, visita guiada de unas dos horas y aperitivo). Menores

de 7 años, gratis; entre 7 y 16 años, 4,50 euros.

Comer

- Faristol (977 65 00 77). Sant Martí, 5. Altafulla. Unos 20 euros por persona.

- Merlot (977 22 06 52). Caballers, 6. Tarragona. Unos 25 euros.

Dormir

- Imperial Tarraco (977 23 30 40). Paseo de las Palmeras, s/n. Tarragona. La doble, 120 euros.

- Gallo Negro (977 68 03 05). Santiago Rusiñol, 10. Comaruga. La doble, 65.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de julio de 2004

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