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El presidente Buteflika lanza una ofensiva contra la prensa argelina

"Sin la magnánima intervención de Chadli [cuando era presidente], Buteflika [actual presidente de Argelia] hubiese pasado varios años en la cárcel por malversación de fondos públicos". "Buteflika está, en cambio, muy vinculado a su madre. ¿Explica esta adoración el extraño celibato de Abdelaziz Buteflika?". Por haber escrito estas frases en un panfleto titulado Buteflika, una impostura argelina, Mohamed Benchicu, director del diario Le Matin, de Argel, ingresó en prisión a finales de la semana pasada, según denuncian la mayoría de los rotativos argelinos.

Las razones oficiales de su encarcelamiento nada tienen que ver con esta explicación. Este vehemente detractor de Buteflika fue condenado, hace dos semanas, a dos años de cárcel y 230.000 euros de multa por "infracción al control de cambios y movimientos de capitales" después de que fuesen descubiertos varios cheques en una de las maletas con las que, en agosto de 2003, emprendía viaje al extranjero. Benchicu asegura que se trata de un asunto inventado por el titular de Interior, Yazid Zerhuni, después de que su periódico revelase un escándalo que afectaba al ministro.

La explicación oficial sería más creíble si el caso Benchicu fuese aislado. En los últimos meses, diversas autoridades han interpuesto más de cien demandas, por múltiples motivos, contra periodistas y rotativos de oposición. En consecuencia, Ghul Hafnanui, corresponsal de El Yum en Djelfa, que cumple ya una condena de dos meses, pasará otros dos meses más detrás de los barrotes por denunciar desfalcos en administraciones.

Dos meses de cárcel

Alí Djerri, director del El Jabar, el diario de mayor difusión con ventas de más de 400.000 ejemplares, ha sido también condenado a dos meses de cárcel por acusar, erróneamente, al general jubilado Mohamed Betchine de utilizar su influencia para que se suministrase electricidad a una destilería de cerveza situada en una zona sometida a apagones. El periódico reconoció que la información era equivocada y así la rectificó.

Argelia goza, probablemente, de la prensa escrita más libre del mundo árabe, y el 80% de los ejemplares que se venden son muy críticos con Buteflika y su séquito. Durante la campaña para las elecciones presidenciales, en las que fue reelegido holgadamente, el presidente arremetió, a su vez, contra los periódicos. "El daño que esta prensa hace al país es comparable al que causan los terroristas", enfatizó en algunos mítines en abril pasado.

"Buteflika sólo está aplicando lo que siempre dijo a propósito de la prensa argelina que no soporta", asegura Robert Ménard, secretario general de Reporteros Sin Fronteras, una organización de defensa de los periodistas. El embajador de EE UU en Argelia, Richard Erdman, recordó a las autoridades argelinas la importancia que su Gobierno atribuye al respeto de la libertad de la prensa. Los embajadores de la Unión Europea se han abstenido de cualquier pronunciamiento público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 2004