Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bono precipita el relevo de la cúpula militar para preservarla del escándalo

El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar hoy el relevo del jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Antonio Moreno Barberá, y de los jefes de los ejércitos de Tierra y Aire, Luis Alejandre y Eduardo González Gallarza. Aunque el relevo estaba previsto para otoño, el ministro ha decidido precipitarlo para preservar a las Fuerzas Armadas del escándalo provocado por la difusión de los resultados de las pruebas de ADN que se realizaron 39 familias de los 62 militares fallecidos en el accidente del Yak-42.

A la vista de la información preliminar, Bono ha decidido precipitar el relevo de los tres miembros de la cúpula militar que ya lo eran cuando se produjo el accidente, pues el cuarto (el jefe de la Armada, almirante general Sebastián Zaragoza) fue nombrado el 30 de abril.

El propósito del ministro, según fuentes próximas al mismo, es evitar que los máximos responsables de las Fuerzas Armadas se vean salpicados por el escándalo.

Bono anunció ayer en Toledo que, en cuanto conozca oficialmente los datos de ADN, "solicitará la comparecencia en el Parlamento", para "contribuir a la verdad y a la transparencia". El ministro se adelanta así a la solicitud de creación de una comisión de investigación planteada por varios grupos.

El pasado miércoles, Bono convocó por sorpresa los consejos superiores de los ejércitos de Tierra y Aire, para cumplir el trámite de audiencia previa al nombramiento de sus nuevos jefes. Los consejos se reunirán a las 9 y a las 10 de la mañana de hoy, antes del Consejo de Ministros que aprobará los relevos.

El almirante general Antonio Moreno Barberá fue nombrado jefe del Estado Mayor de la Defensa el 15 de diciembre de 2000, por lo que le faltaban seis meses para cumplir cuatro años en el cargo. El Estado Mayor de la Defensa era el encargado de fletar, a través de la agencia NAMSA de la OTAN, los aviones ex soviéticos empleados para el transporte de los militares a Afganistán y de velar por el cumplimiento de los contratos.

El jefe del Estado Mayor del Aire, general Eduardo González-Gallarza, fue nombrado en abril de 2001, por lo que llevaba poco más de tres años en el puesto. Al Ejército del Aire pertenecían 21 de los 62 militares muertos.

Indignación de las familias

El caso más significativo, sin embargo, es el del jefe del Ejército de Tierra, general Luis Alejandre, ya que su nombramiento se produjo el 17 de enero de 2003. Alejandre provocó la indignación de las familias de los fallecidos en el Yak-42 con dos comentarios muy desafortunados. Primero dijo que "el Ejército no organiza viajes de novios a Cancún", menospreciando las quejas por las condiciones de transporte, y luego declaró que quienes protestaban no eran familiares directos de los fallecidos, cuando se trataba casi siempre de padres, viudas o hermanos.

Bono mantuvo inicialmente una muy estrecha relación con Alejandre, pero la confianza se fue deteriorando. El último episodio que marcó el distanciamiento fue la reacción del general ante el anuncio, efectuado el pasado día 10 por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero en un mitin electoral en Barcelona, de que el castillo de Montjuïc será donado al Ayuntamiento. Alejandre, que como teniente general de Barcelona intervino en la remodelación del museo militar de Montjuïc, no ocultó su malestar por la decisión.

Colaboradores de Bono aseguran que éste preparaba desde hace tiempo el relevo de la cúpula militar, para contar con un equipo de su máxima confianza al frente de las Fuerzas Armadas, pero no ocultan que el informe sobre el ADN lo ha precipitado.

Como nuevo jefe del Ejército del Aire se da por seguro al general de división Francisco José García de la Vega, representante militar de España en la OTAN. El nuevo jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) será un general del Ejército de Tierra, respetando así el turno entre los tres ejércitos.

Uno de los nombres que ayer se barajaban era el del teniente general José Antonio García González, segundo jefe del Estado Mayor del Ejército. Los nombramientos de los jefes de los ejércitos corresponden al Consejo de Ministros, a propuesta del titular de Defensa. Al Jemad lo nombra el Gobierno, pero a propuesta del presidente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de junio de 2004