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Rodrigo Uría sustituirá a Serra en el patronato del Prado

La ministra de Cultura propondrá su nombramiento como presidente

El abogado Rodrigo Uría (Madrid, 1941) será propuesto por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, como presidente del Real Patronato del Museo del Prado, en sustitución de Eduardo Serra, que lleva en el cargo desde junio de 2000. Rodrigo Uría es actualmente vicepresidente del Patronato y actuó como presidente en funciones por la muerte de José Antonio Fernández Ordóñez, en enero de 2000. El Prado es un organismo público desde la aprobación de la nueva ley del museo y está dirigido por Miguel Zugaza.

Rodrigo Uría, socio director del despacho Uría y Menéndez desde 1978, despacho fundado por su padre en los años cuarenta, es licenciado en Derecho, especialista en derecho societario y en fusiones y adquisiciones, pertenece al patronato del Museo del Prado desde 1988, cuando el presidente en ese momento, el ingeniero de caminos José Antonio Fernández Ordóñez, se propuso modernizar la institución con la ayuda de profesionales de distintos campos y artistas. En ese proceso se modificó el reglamento para dar al presidente una gran relevancia en los asuntos del museo y planteó las obras de los tejados del edificio Villanueva, para recuperar las trazas originales del arquitecto y evitar las filtraciones.

En su carrera profesional, con intervenciones en la compra del Banco de Valladolid en 1980 por el británico Barclays, la fusión en 1999 de los bancos Santander y Central Hispano, y la coordinación del equipo de abogados que representa a España en las reclamaciones exteriores por la marea negra del Prestige en 2002, interviene en el mundo de la cultura como asesor jurídico en las negociaciones del Gobierno español para la compra de la colección de pintura del barón Thyssen-Bornemisza, que se exhibe en el palacio Villahermosa, de Madrid, reformado por el arquitecto Rafael Moneo, junto a un nuevo edificio con la colección de Carmen Thyssen-Bornemisza. También negoció el regreso del cuadro La marquesa de Santa Cruz, de Goya, que se expone en el Prado.

La experiencia en patronatos de museos comenzó con el Museo Español de Arte Contemporáneo (MEAC), cuyos fondos formaron el Museo Reina Sofía, y estuvo en el del Thyssen-Bornemisza, para pasar después al del Prado, como vicepresidente.

Rodrigo Uría, siempre comprometido con la renovación del museo, va a sustituir como presidente del patronato a Eduardo Serra, que ha cubierto la segunda legislatura del Partido Popular, cuyo final coincidió con la aprobación de la nueva ley del Prado, con el acuerdo de los grupos parlamentarios excepto el de Izquierda Unida, y del reglamento del mismo.

La transformación jurídica del museo, convertido en organismo público en lugar de organismo autónomo, "un traje a medida", como decía Eduardo Serra, para llevar a cabo modificaciones en la organización, los recursos de financiación y el personal. Los cambios internos coincidieron con la ampliación del museo en nuevas sedes para dejar libre para las colecciones el edificio Villanueva y situar las exposiciones temporales, talleres, auditorio, cafetería y otros servicios a los visitantes en el edificio concebido por Rafael Moneo en el claustro de la iglesia de los Jerónimos.

El modelo Serra fue criticado desde dentro, por los conservadores, y desde los partidos políticos e historiadores en el curso de la elaboración de la nueva ley, al considerar que era una privatización encubierta. Con la ley y el estatuto aprobados, un grupo de profesores de la Universidad Autónoma de Madrid ha enviado una carta a la ministra Carmen Calvo para llamar la atención sobre la mercantilización y la eliminación de las funciones básicas de los conservadores. En el mismo periodo aumentaron las diferencias entre Serra y el director, Fernando Checa, que dimitió a finales de noviembre de 2001.

El director actual, Miguel Zugaza, fue confirmado en el cargo, por unanimidad, en el primer pleno presidido por Carmen Calvo, celebrado el pasado 20 de mayo, que no confirmó a Serra por considerar que el cambio de presidente no era "prioritario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2004