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Desde el Pacífico

'Weblogs' de empresa (2)

Segunda entrega sobre el uso de los 'weblogs' en las empresas, y los beneficos que le aportan.

AL MUNDO DE LOS NEGOCIOS le costó mucho convencerse de las virtudes de los blogs, esas bitácoras personales o colectivas escritas libremente y publicadas en línea cuyo número no tardará en alcanzar los 10 millones. Mantenerlas requiere tiempo y a veces dinero, mientras que los beneficios no son obvios. Entonces ¿por qué las están adoptando ahora? En el ensayo Los blogs son cosa seria, uno de los dirigentes de Macromedia escribió: "Los blogs nos brindan la fantástica oportunidad de comunicar masiva, directa y rápidamente con nuestros clientes en un formato de lectura amena, sin pasar por los lentos procesos corporativos".

Los blogs tienen un gran impacto interno, como lo muestra el caso de Pyra (creadora del programa Blogger), comprada el año pasado por Google. Su blog bautizado Stuff (cosas) "se convirtió en un lugar en el que los empleados compartían sus conocimientos y creaban juntos un contexto para su trabajo a través del cual definían a la compañía", escribió George Dafermos en un largo ensayo intitulado Blogueando al mercado. Ahí se explica cómo los blogs están llevando la máquina empresarial a conversaciones reales. Contribuyen a sustituir al correo electrónico con la ventaja de que cualquiera los puede consultar en cualquier momento sin tener que recibirlos cuando no quiere.

"El caso a favor de los blogs es irresistible: ganancias masivas en productividad gracias a una mayor eficacia en comunicación, colaboración y gestión del conocimiento", escribe Dafermos, quien bloguea regularmente (powerfantasy.tk). "Lo esencial de los blogs es que crean una relación no mediatizada entre las personas en el mercado". Las voces estandarizadas tan comunes en el seno de las empresas y en su relación con el exterior serán "asimiladas o aniquiladas". Al revés, quienes consiguen expresarse "con una voz real serán convidados a participar en la conversación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de junio de 2004