Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Vocales de la mayoría del Poder Judicial, contra la ley de violencia sobre la mujer

La Comisión de Estudios e Informes propondrá mejoras técnicas al proyecto de ley orgánica

El anteproyecto de Ley Orgánica Integral de Medidas contra la Violencia sobre la Mujer sufrirá hoy su primer revés jurídico, si se confirma el rechazo del texto prelegislativo por la Comisión de Estudios e Informes del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La mayoría de dicha comisión, que debatirá hoy el proyecto de informe elaborado por la vocal Montserrat Comas, reconoce "las buenas intenciones" del Gobierno, pero rechaza el texto elaborado, entre otros motivos, porque "rompe principios constitucionales, como el de igualdad", al limitar la protección a la mujer, según Adolfo Prego.

La principal objeción de la mencionada comisión guarda relación con el artículo primero de la futura ley, que define la violencia objeto de la nueva normativa como "la utilizada como instrumento para mantener la discriminación, la desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres" y que asegura, en relación a los objetivos de erradicación de la violencia que pretende la nueva ley, que, para dicha violencia, "el principal factor de riesgo lo constituye el hecho de ser mujer" .

Dicho precepto, que la propia ponente Comas, vocal propuesta por el PSOE, considera deficiente "desde el punto de vista técnico-jurídico", es considerado clave por el presidente de la comisión, Adolfo Prego, así como por José Luis Requero, dos de los tres vocales propuestos por el PP que la integran, además de Comas y Luis Aguiar, este último también propuesto por el PSOE.

Vulnerada la igualdad

Prego explicó que la "elaboración apresurada del anteproyecto de ley ha hecho que contenga defectos técnico jurídicos que pueden abortar la finalidad que persigue". Este vocal critica la "ruptura de principios constitucionales del artículo uno, que puede valer como definición sociológica o de pensamiento respecto a las relaciones de poder en la estructura familiar cuando se pretende acabar con la violencia en ese ámbito, pero que no puede vincular la cualidad femenina en sí misma considerada como única víctima posible, porque si excluye al varón vulnera el principio de igualdad".

Para Prego, lo que hay que atajar es "el abuso de superioridad, lo ejerza quien lo ejerza, sin vincularlo al hombre, aunque mayoritariamente sea él quien lo ejerza". Asegura que la ley debe dar igual protección a la mujer y al hombre, "sin crear una cola para mujeres y otra para hombres".

Igualmente, Prego considera rechazable que "la amenaza leve se convierta en más grave si quien la realiza es el hombre" o que sean objeto de la ley personas que mantuvieron una relación sentimental con la víctima "a lo mejor hace 40 años".

En la misma línea, Requero, tras calificar la iniciativa legislativa de "muy importante", estima que "jurídicamente tiene muchas deficiencias". Entre ellas, resalta que "sólo se centre en la mujer, no en la violencia doméstica, aunque la gran mayoría que la padece sea femenina".

Según Requero, "un tema tan serio no se merece esta ley, muy deficiente, redactada por personas que adolecen de falta de conocimientos jurídicos".

Mejor juzgados 'unisex'

Prego se muestra favorable a que un juzgado entienda de todos los conflictos relacionados con la violencia doméstica, pero siempre que "no se cree una jurisdicción para las mujeres que deje fuera a los hombres". Y añade: "Es mejor juzgados unisex, como son preferibles juzgados que no discriminen por la raza u otra condición personal o social".

En cambio, Requero no considera conveniente "que se creen juzgados especiales". En su opinión, "existen suficientes tipos de órganos judiciales a los que se les puede asignar atribuciones en la materia".

Respecto a la urgencia del informe, el presidente de la comisión estima que debe elaborarse un texto de modo más sosegado, por lo que considera que debe aplazarse el pleno extraordinario del jueves próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 2004