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Los heridos y afectados del 11-M afirman que se han sentido "olvidados y ninguneados"

Interior se compromete a facilitar infraestructura y un protocolo para obtener las ayudas

Los heridos y afectados por los atentados del 11-M acudieron ayer al Ministerio del Interior, pasados los homenajes y menguada la solidaridad, para explicarle a José Antonio Alonso que hasta ahora se han sentido "abandonados y ninguneados", dañados por la "descoordinación entre las Administraciones" y sin saber muy bien adónde acudir en busca de ayuda. El ministro, tras escuchar sus cuitas, les prometió a esos "1.500 heridos que ahora van a emerger" y al resto de afectados dotarles de infraestructura para organizarse y crear un protocolo de actuación coordinada entre administraciones.

El ministro Alonso recibió ayer a dos asociaciones de víctimas: Afectados 11 de Marzo, que cuenta con 200 asociados directamente damnificados en la masacre, y Atocha 11-M, más ecléctica y que asegura tener ya 12.000 socios, pero no sólo perjudicados, ya que alega que el atentado afectó a todos los españoles. Alonso, al acabar la reunión, compareció ante la prensa flanqueado por Clara Escribano Arenas, presidenta de la primera, y Carlos Antonio Rodríguez, máximo representante de la segunda.

El titular de Interior subrayó que los afectados son "la médula moral de la sociedad, un grupo de personas de capital importancia para el Gobierno, que asume darles todo su apoyo como una obligación moral". El ministro explicó que, a través de la Subdirección General de Atención al Ciudadano y Asistencia a las Víctimas del Terrorismo (cuyo responsable hasta ahora, José María Martínez Arruego, fue destituido el sábado), ya se han mantenido 1.026 citas con afectados y se han tramitado 148 resoluciones ordinarias de indemnización y otras 154 extraordinarias en favor de otros tantos de los 190 asesinados.

Interior se comprometió a dotar de infraestructura a las asociaciones de afectados para que puedan canalizar las quejas de los damnificados y también a crear un protocolo sobre cómo deben actuar Gobierno central, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid para atender y apoyar a las víctimas. Esta última era la principal queja de los afectados. "Hasta ahora nos habíamos sentidos afectados y ninguneados; no sabíamos adónde acudir ni qué teníamos que hacer. Interior es la primera entidad que se ha puesto en contacto con nosotros", relató Clara Escribano: "La gente nos venía y nos decía 'yo también estaba en el tren' y no sabíamos qué decirles". Lo de las infraestructuras lo tienen solucionado gracias a la solidaridad ciudadana: "Estamos de okupas en los locales de la Asociación de Vecinos La Colmena, del barrio de Santa Eugenia".

Escribano aseguró que hasta el momento sólo han cobrado las indemnizaciones los familiares de los fallecidos, pero no los heridos -en total han sido dadas de alta 1.560 personas, y 10 siguen hospitalizadas-, y que algunos inmigrantes afectados han tenido problemas con la policía cuando han intentado poner en marcha los trámites para regularizar su situación. "Nuestra asociación cuenta con gente de 13 nacionalidades y hemos tenido casos de extranjeros que han ido a denunciar a comisaría y los han querido deportar".

Alonso había aprovechado poco antes para subrayar que el Gobierno mantiene el compromiso de sus antecesores de regularizar la situación de los inmigrantes afectados por el 11-M que se encontraban en España irregularmente. "Lo que hace falta ahora", sentenció Escribano, "es que se dejen los homenajes y nos echen una mano, a nuestra gente, en nuestras casas, porque lo estamos pasando muy mal y hay gente que no se sabe cómo está".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de junio de 2004