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Reportaje:Apuntes

"Esto, ¿tiene salida?"

Más de un tercio de los alumnos elige carrera universitaria condicionado por criterios sociales

A finales mayo, los alumnos interesados en acceder a la universidad deberán matricularse de la selectividad. Se inicia la cuenta atrás para la elección de la carrera que previsiblemente marcará el destino profesional de decenas de miles de estudiantes valencianos. ¿Cuál es el criterio que más pesa en el estudiante al elegir carrera?

El catedrático de Psicología Evolutiva y de la Educación, de la Universitat de València, Francisco Rivas señala que la nota de corte "emborrona" la decisión. Rivas, con treinta años trabajando sobre ello y autor de un Sistema de Autoayuda Vocacional estudiantil premiado por el Ministerio de Educación que todavía hoy sigue siendo el referente de orientadores de toda España, recomienda que se inicien las actividades de la carrera en la adolescencia: "No hay que esperar a la universidad para saber lo que hace un abogado". Indica que el sistema educativo español, ni siquiera con la LOGSE, favorece el desarrollo profesional a través de la optatividad. Y se felicita por el frenazo de la LOCE, que separaba a los alumnos con 13 años, una propuesta "muy discriminatoria para hacer recaer en la inmadurez escolar decisiones de tan largo recorrido". En su libro Asesoramiento vocacional: teoría, práctica e instrumentación aborda los influjos vocacionales a través de una investigación realizada a 2.000 personas, que pone de manifiesto que el 30% escoge la carrera por criterios sociales (prestigio social, salidas profesionales, etc.); el 17%, por conducta vocacional y un 8% por oportunidad. Queda por explicar un alto porcentaje de varianza. Estos datos reflejan que "la decisión del individuo no es autónoma", lo que podría explicar que "entre el 20% y el 30% de universitarios deje la carrera el primer año". Actualmente dirige una investigación (I+D) con 2.740 estudiantes de los últimos cursos en 12 universidades cuyos primeros datos apuntan a que un 34% de los universitarios manifiesta necesitar una especialización tras acabar la carrera. Por otra parte, las charlas profesionales a los alumnos pueden ser "muy peligrosa" y propone substituirlas por experiencias reales. "Ayuda mucho que las universidades, por el descenso de alumnos, mejoren sus sistemas de información".

Los orientadores aconsejan iniciarse en la vocación de la carrera antes de cursarla

A raíz de una jornada, el área de información de la Universidad Politécnica de Valencia preguntó a los orientadores sobre los criterios de elección de los estudios universitarios. El centenar de orientadores participantes concluyó que el 21% de sus estudiantes escogió carrera por conducta vocacional. El 19,75% por salida profesional y un 18% por influencia social. La suma de estos dos últimos indicadores, ambos sociológicos, supera el anterior. El sondeo concluye que un 8% eligió titulación por nota de corte, un 7,41%, por el resultado académico y un 4,3 por las actitudes. Roberto Capilla, director del área habla de modas: "Los despidos de Telefónica condicionaron la caída de alumnos en Telecomunicaciones y las series televisivas ponen en boga otras".

En el frontispicio del despacho de Patrici Ruiz, orientador del Instituto de Secundaria Lluís Vives se puede leer que "No hay carreras con salida, sino personas con salida que se esfuerzan en formarse bien". Y es que "la pregunta del millón es si tiene salida", apostilla. También "lucha" con la presión familiar. Isabel García, orientadora del IES Ribalta de Castellón advierte cómo a veces las respuestas de los alumnos se contradicen con los hechos: "Por ejemplo, puntúan con un 0 sobre 10, la influencia de los medios de comunicación e Internet y dan un 4 a la influencia ejercida por los padres, sin embargo estos items afectan mucho". Las variables más puntuadas de las 23 sobre las que se pregunta a los 350 estudiantes de segundo de bachillerato son el prestigio social, la futura remuneración y la salida laboral de la carrera. María José Giner, del San Vicente Ferrer opina que "es una pena que se pierda a una profesión por una nota". Para evitarlo, ella y su colega Pilar Pozo, del Instituto Isabel de Villena ubicado en los aledaños de la valenciana playa de la Malvarrosa, orientan desde primer curso a campos vocacionales. Ambas coinciden en que en sus centros, más del 60% ha elegido la carrera antes de ir a selectividad. No cambian las motivaciones en la privada. La orientadora del Colegio Nuestra Señora del Pilar, Marita Abellán, señala que "la nota de corte y las salidas profesionales son los factores prioritarios". Una estadística del centro refleja que el 85% de sus alumnos estudia la carrera que ha elegido en primera opción. "Aquí, el medio social, de familias con estudios, condiciona".

El orientador Miguel Pinilla del Complejo Educativo de Cheste, centro con mayor número de alumnos de la Comunidad Valenciana, también constata que "prioritariamente" los alumnos de las 12 aulas de bachillerato eligen por salida profesional. A él le toca "desmontar" el argumento siendo "lo más aséptico posible". Por último, Manolo Pérez, el orientador del decano de los institutos de Alicante, el Jorge Juan, con 270 alumnos dice que los estudiantes no valoran ni el prestigio de la universidad, ni sus particularidades. Las familias ocupan un lugar "determinante", que contrasta, con la "despreocupación para participar activamente en otras fases del proceso formativo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2004