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Los carburantes y el fin de las rebajas elevan la inflación hasta el 2,7%

El IPC sube un 1,4% en abril y rompe la senda descendente iniciada en diciembre

La inflación interrumpió en abril la senda descendente iniciada en diciembre. El índice de precios al consumo (IPC) creció un 1,4% en el mes y su evolución anual se sitúa en el 2,7%, seis décimas más que en marzo. El encarecimiento de la energía, la subida del vestido y el calzado tras el fin de las rebajas y un nuevo repunte de los alimentos han lastrado la moderación de los precios. Así se demuestra en el hecho de que la inflación subyacente, que elimina los alimentos frescos y la energía, se sitúa en el 2,4% frente al 2,2% de marzo. El Gobierno cree que el repunte de la inflación es "un fenómeno transitorio".

Los precios han crecido en abril más de lo esperado. El IPC creció un 1,4% en el mes, un incremento notablemente superior al 0,8% registrado en el mismo mes del año pasado, lo que eleva la tasa interanual al 2,7%. Esta cifra supone un salto de seis décimas respecto al 2,1% en que se había mantenido la inflación en los últimos dos meses. No es frecuente una variación tan pronunciada en dos meses consecutivos. Para encontrar una evolución tan negativa hay que remontarse a abril de 1993, cuando los precios pasaron del 4% al 4,6%.

El dato, publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), coincide con el que avanzó este organismo el pasado 3 de mayo. Fue el primer avance del IPC armonizado (comparable con Europa) que ha realizado el INE y que a partir de ahora se repetirá a finales de cada mes.

La energía ha sido la principal responsable de la aceleración del IPC. Esta partida creció un 1,3% en el mes, casi tanto como en los últimos 12 meses (1,4%). Destacan los carburantes y combustibles, que se han disparado un 1,7% en abril. Estos aumentos, derivados de la subida del precio del petróleo el último mes, contrastan con las caídas registradas hace un año. Entonces, la invasión a Irak hizo caer el precio del crudo, que llevaba meses disparado.

"Fenómeno transitorio"

El secretario de Estado de Economía, David Vegara, que no pudo tener peor estreno en la presentación del IPC, manifestó ayer que el repunte de la inflación es "un fenómeno transitorio". No obstante, tanto Vegara como muchos analistas admiten que, de continuar la escalada del petróleo, se producirán nuevos aumentos en los próximos meses.

Más allá del impacto de la energía, vestido y calzado fue la partida con mayor repercusión en el incremento mensual del IPC. El fin de las rebajas arrojó una subida del 9,3%, algo superior a la de 2003, aunque su evolución interanual se sitúa en el 1,7%. Este año, tanto las rebajas como la normalización de precios al volver la temporada han sido más intensas que en 2003.

Además de esos elementos coyunturales, lo cierto es que los alimentos, una de las partidas con peor evolución en los últimos años, continúan fuera de control. Esta partida aumentó medio punto en el mes y acumula un 4,6% en el año. Especialmente inflacionistas resultan los productos frescos, con una evolución del 6,8% en el último año. El secretario de Estado de Economía lo atribuyó a la subida de las patatas (un 7,8% en el mes) y del aceite (9,2%) por factores estacionales, aunque los expertos consideran que tales incrementos no están justificados.

El mes de abril resultó negativo hasta en comunicaciones, el único grupo del IPC que lleva meses registrando caídas. La subida de la cuota de abono del teléfono en abril ha impulsado un 0,8% los precios en esta partida, aunque su evolución anual sigue registrando tasas negativas (caída del 0,8%).

La evolución de los precios de hoteles, cafés y restaurantes, de gran importancia en abril al coincidir la Semana Santa, no ha mostrado ningún impacto derivado de los atentados del 11 de marzo. Los precios en este grupo aumentaron un 0,7% respecto a marzo, igual que en abril de 2003, y su evolución interanual se sitúa en el 4%.

Si se eliminan los alimentos frescos y la energía, los elementos más volátiles del IPC, la inflación subyacente se sitúa en el 2,4%, dos décimas más que en marzo, aunque por debajo del IPC general. No obstante, la incidencia del vestido y el calzado lo hizo crecer más que el general (1,5%) en el mes.

El IPC armonizado coincidió con el dato general (2,7%), frente al 2,2% de marzo. Con esta evolución, aumenta el diferencial de inflación entre España y la zona euro, uno de los principales obstáculos para la competitividad española frente a sus socios comunitarios. De confirmarse el dato aún provisional de la zona euro, el diferencial pasará del 0,5% en marzo al 0,7% en abril.

Ante el dato de IPC, el portavoz económico del Partido Popular, Vicente Martínez-Pujalte, exigió al Gobierno que acometa reformas para garantizar el avance de la economía. Salvador Jové, de Izquierda Unida, animó a combatir la inflación con más productividad. CC OO insiste en que se actúe para mitigar los encarecimientos de elementos de primera necesidad y UGT pide generalizar las cláusulas de revisión salarial y elevar el salario mínimo hasta 600 euros. Para la CEOE, el hecho de que la inflación subyacente crezca sólo dos décimas infunde "cierta esperanza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de mayo de 2004