Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:OPINIÓN

La vida después de Google

Una de las señales de que una empresa ha tenido éxito es que todo el mundo empieza a buscarle sucesor: ¿Qué viene después de Google? Inversores, internautas y expertos buscan, más allá de la máquina que lo tiene todo, otra generación de herramientas que proporcionen resultados a la medida, en función de quién seas, dónde estés o qué amigos tengas.

TANTO GOOGLE COMO YAHOO! han anunciado que pretenden hacer que su búsqueda guarde una mayor relación con el internauta. Esto podría significar la recopilación de los datos demográficos del usuario (edad, sexo, temas que le interesan, como voleibol, el lenguaje de programación C o la fisioterapia) o adivinar su objetivo (supervisando qué estaba mirando anteriormente, tanto inmediatamente antes de una búsqueda como en los días precedentes). Naturalmente, todo esto sólo podría pasar con el consentimiento del internauta. El desafío es cómo conseguir información suficiente para ser útil, sin intromisión. El rompecabezas consiste en que el compromiso entre complejidad y sencillez de uso tiene que ajustarse a cada uno de los miembros de una comunidad, con niveles variables de sofisticación e interés en los detalles.

Tanto Google como Yahoo! han anunciado que pretenden que su búsqueda tenga mayor relación con el internauta. Esto significaría la recopilación de datos demográficos del usuario o adivinar su objetivo según lo que miró anteriormente

Es posible que una de las tareas más importantes para el funcionamiento eficaz de la red social, como la utilizada en Friendster, sea la de filtrar resultados de búsqueda. Tanto si está buscando una niñera como un coche de segunda mano, lo normal es que prefiera el que está avalado por un amigo o por el amigo de un amigo. En un mundo en el que es tan fácil encontrar cosas en Internet, se va a necesitar una forma cómoda de limitar la cantidad de información que se recopila. Como en la vida real, es posible que se prefiera hacer negocios en un vecindario familiar; algunas de las nuevas plataformas de red social permiten a los usuarios encontrar cosas, no sólo personas.

Tribe.net es básicamente un gigantesco servicio electrónico de anuncios por palabras combinado con una herramienta de red social: los usuarios pueden unirse a grupos con intereses y anunciar productos y servicios dentro de estas comunidades.

Eurekster es un buscador que filtra y ordena los resultados basándose en lo que sus amigos (aquellos que ha indicado a Eurekster) han considerado interesante. Pero un filtrado de este tipo se puede utilizar también para prestaciones y servicios más concretos. Monster.com, la página de ofertas de empleo, está añadiendo "filtros de opinión de los amigos" y otras funciones de las redes sociales. Amazon presenta desde hace tiempo este tipo de prestación con su servicio de recomendación que no está basado en amistades, sino en consumidores no identificados con patrones de compra similares.

Puede que la aldea digital sea global, pero la ubicación sigue teniendo importancia, tanto si usted es una empresa petrolífera en busca de noticias de los últimos acontecimientos en Oriente Próximo, como si busca un sofá de segunda mano. Google tiene una nueva característica, "buscar por ubicación", que funciona mejor con páginas o contenidos que incluyen direcciones, aunque se producen errores irritantes.

Al ir aumentando la cantidad de actividad del mundo real que se gestiona electrónicamente, la ubicación será un elemento clave de los sistemas de información. Ya tenemos servicios que permiten a una empresa de taxis decir: "Mostrar todos los taxis que se encuentran a cinco minutos del cliente que acaba de llamar". En el futuro, la gente podrá filtrar sus comunicaciones sociales por ubicación: "Mostrar la lista de amigos que están en el mismo centro comercial que yo". Por último, los servicios de búsqueda mejorarán en la selección y presentación de los resultados de forma que se adapten a las necesidades del usuario. Por ejemplo, los compradores no quieren una lista de páginas web, sino una lista de productos con precios y vínculos de los lugares donde se pueden comprar estos productos. Muchos de los servicios de comparación de precios disponibles ahora están recopilados a mano para ofrecer esta galantería, pero con frecuencia se parecen más a una serie limitada de anuncios por palabras que a una búsqueda auténtica.

Froogle, el servicio de Google, es un paso en esta dirección, pero debido precisamente a que está automatizado, es también endeble y a veces ofrece resultados incoherentes: por ejemplo, el programa automatizado puede pensar que un ordenador cuesta 120euros cuando en realidad ese es el precio de la batería extra. El avance más espectacular en esta dirección es TripAdvisor, que predigo que será un modelo para otros muchos en distintas categorías, como salud, ley y educación. Estas categorías exclusivas son el punto fuerte de los nuevos servicios de búsqueda: ofrecen opinión experta sobre temas específicos en lugar de técnicas de búsqueda brillantes pero abstractas.

TripAdvisor es una combinación de servicios: busca información en la web sobre destinos de viaje, centrándose en hoteles y atracciones turísticas. El programa está calibrado para reconocer y organizar este contenido; los algoritmos que realizan esto automáticamente son de TripAdvisor.

A esta amalgama en constante modificación (que se crea sobre la marcha cada vez que un usuario hace una búsqueda) TripAdvisor añade críticas de hoteles y otras características escogidas por editores humanos entre una gran variedad de publicaciones. Por último, solicita y organiza la opinión del usuario sobre los servicios y atracciones relacionados con los viajes. Lo que le hace diferente de una página web tradicional de viajes es el nivel de automatización. TripAdvisor no edita la mayor parte de su información: simplemente la encuentra. Lo que hace que este servicio tenga un valor especial es que presenta los datos en un contexto. Y trabajan sólo 30 personas para una facturación anual de 15 millones de euros.Por muy estimulantes que parezcan estas perspectivas, será un reto para la búsqueda informada arrojar a Google de su pedestal. Tanto si hablamos de páginas web como de humanos que las buscan, la inteligencia es general, pero el conocimiento es particular.

(c) 2003 Edventure Holdings Inc.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 2004