20 dibujantes forman la edad de oro de la ilustración española
La Biblioteca Nacional muestra más de 300 originales realizados entre 1898 y 1936
Una crónica de la sociedad española del primer tercio del siglo XX y un recorrido por las tendencias artísticas del mismo periodo se unen en la exposición Veinte ilustradores españoles (1898-1936), abierta en la Biblioteca Nacional, de Madrid (paseo de Recoletos, 20, www.bne.es, hasta el 25 de abril). El montaje de más de 300 obras, con los originales y sus publicaciones, enseña lo que se considera la edad de oro de la ilustración.
Una galería de personajes salidos de los mejores dibujantes e ilustradores en la España de principios del siglo XX y hasta la Guerra Civil aparece en el comienzo de la exposición Veinte ilustradores españoles (1898-1936), organizada por el Ministerio de Cultura. El montaje, diseñado por Mayo & Más, distribuye por espacios personales los trabajos de los autores.
El estudioso y coleccionista Federico Moreno Santabárbara ha reunido como comisario de la muestra "las piezas más valiosas" para ofrecer un panorama de la ilustración literaria, el humor gráfico, la publicidad, los cuentos infantiles y las historietas o tebeos. "Había que parcelar los contenidos y no ha entrado la caricatura política o los chistes políticos. Predomina el costumbrismo; es una crónica de la sociedad del momento, con la moda, los objetos o las profesiones", declara el comisario, que en el catálogo estudia la ilustración gráfica, las publicaciones (Blanco y Negro, La Esfera, Papitu, Dominguín), la publicidad gráfica, el estilo de los artistas y los dibujantes.
Moreno Santabárbara destaca las "historias vivas" de Apel.les Mestres, las ilustraciones de Méndez Bringa, los apuntes de Casas, los temas sociales de Sancha, la carrera francesa de Gaspar Camps y Apa, los cuentos infantiles de Bartolozzi, el costumbrismo de Junceda y Medina Vera, las multitudes de Opisso, la ciencia-ficción de Máximo Ramos, la influencia cubista en K-Hito, las facetas de Echea, los textos y dibujos de Lola Anglada, las mujeres de Penagos, las escenografías de Emilio Ferrer, la publicidad de Ribas, los estilos de Sáenz de Tejada, Freixas y Bosch.

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