Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las mujeres suponen ya más de la mitad de los contratos temporales

La tasa de temporalidad femenina supera en 11 puntos la masculina

Más de la mitad de las contrataciones temporales realizadas el año pasado en Euskadi (el 50,51%) correspondieron, por vez primera, a mujeres. La tasa de temporalidad femenina se sitúa así 11 puntos por encima de la de los hombres, según el informe sociolaboral anual que elabora el sindicato Comisiones Obreras. "Somos ciudadanas de segunda clase en el mercado laboral", recalcó ayer Felisa Piedra, responsable de la Secretaría de la Mujer de dicha central.

Las mujeres "disponen de peores contratos, más temporales y de menor duración", agregó. La tasa de temporalidad en Euskadi se situó el año pasado en un 31,3%, con casi medio millón de contratos indefinidos y unos 200.000 temporales. En los hombres, supone el 26,5%, mientras que en las mujeres alcanza el 37,8%. El estudio constata que Álava es el territorio con peor porcentaje: los contratos temporales femeninos llegan casi al 40%, frente al 22,4% de los hombres.

Comisiones resalta que la contratación temporal es mayor en el sector público, donde el pasado año se redujo cuatro puntos frente a los cinco de las empresas privadas.

Respecto a la contratación indefinida, el estudio revela que bajó ocho puntos. El año pasado, del total de esta modalidad contractual sólo un 34,8% benefició a las mujeres. "Hay un mal uso de la contratación a tiempo parcial para la conciliación de la vida laboral y personal", agregó Felisa Piedra.El informe, realizado a partir de datos oficiales del Inem, agrega que casi una cuarta parte de los contratos indefinidos realizados a mujeres son a tiempo parcial. Más de dos tercios de esta modalidad contractual recae en el colectivo femenino.

La conclusión del sindicato es que el mercado de trabajo en Euskadi se "ha precarizado todavía más y esta precarización vuelve a recaer sobre las mujeres". Agrega que existe una "falsa imagen de que hay buena actividad" laboral, ya que el pasado año se incrementaron los contratos de menos duración. "Se ha producido una mayor temporalidad y ha aumentado la rotación, lo que supone que de media se han realizado 3,5 contratos por cada trabajador o trabajadora".

El informe analiza también la población ocupada por sectores, lo que evidencia las grandes diferencias que se siguen registrando entre ambos sexos. Salvo en el sector servicios, donde el porcentaje de mujeres empleadas casi dobla al de varones, en los otros tres principales sectores de la economía domina abrumadoramente la presencia masculina: el 2,5% de los varones está empleado en la agricultura, el 36,7% en la industria y el 15% en la construcción, frente al 1,4%, el 14% y el 1,3% de las mujeres, respectivamente.

La tasa de actividad femenina, pese a que el pasado año ascendió un 0,8%, sigue situada todavía a más de 21 puntos de la masculina (44,7% frente al 65,9%). Pese a que las mujeres representan más de la mitad de la población de Euskadi, sólo suponen el 39,3% del empleo. "La tasa de ocupación femenina está más de 22 puntos por debajo de la masculina".

Piedra resaltó que la "segregación horizontal y vertical sigue siendo un rasgo dominante de la estructura de los empleos femeninos", al concentrase en determinados sectores y con posibilidades de acceso a los altos cargos "más bien escasos para la mayoría de las mujeres".

La tasa de paro femenina es 5,4 puntos superior a la masculina "pese a que se ha reducido la diferencia" entre ambos sexos. Comparada con la media de la UE, la tasa de empleo femenino se sitúa más de 12 puntos por debajo. "Nos encontramos muy lejos de conseguir para 2005 el objetivo fijado por la Unión en la cumbre de Lisboa de una tasa de empleo femenino del 57%", dijo Piedra.

La responsable de CCOO resaltó la discriminación salarial que se sigue manteniendo entre ambos sexos. Si bien se ha reducido algo (en 2002, las mujeres ganaban un 32% menos) se sitúa todavía en parámetros en torno al 30%. Destacó estas grandes diferencias, pese a a la legislación que "prohíbe la discriminación salarial y reconoce el derecho a la igualdad salarial por trabajos de igual valor". La dirigente sindical explicó que la causa es que "se enmascaran trabajo de igual valor en categorías profesionales y con diferente salario".

El sindicato apuntó que, ante esta situación, su principal reivindicación para el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, será la eliminación del precariedad y del fraude en la contratación. Comisiones, que ha convocado para ese día una concentración en Bilbao ante la sede de la patronal Confebask, reclama también cambios en la legislación laboral para lograr una "progresiva reducción, flexibilización y distribución del tiempo de trabajo".

A ello unen la exigencia de la igualdad retributiva, el fomento del reparto de las tareas domésticas o la erradicación de la violencia contra las mujeres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de marzo de 2004