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Blair retira los cargos contra la agente que filtró el espionaje en la ONU por Irak

El Gobierno británico dio ayer marcha atrás y, después de acusar durante varios meses a Katharine Gun, traductora del servicio de inteligencia, por presunta violación de la Ley de Secretos Oficiales, anunció en los tribunales el retiro de la acusación. El juez Michael Hyam declaró a Gun inocente y la dejó en libertad.

Gun filtró a la prensa, a finales de febrero de 2003, un memorándum por el cual la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos solicitaba al Centro de Comunicaciones del Gobierno el montaje de un sistema de escuchas en seis países miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para conocer con anticipación cuál era la posibilidad de conseguir una mayoría de votos a favor de la llamada "segunda" resolución del Consejo de Seguridad a través de la cual los Gobiernos de EE UU, Reino Unido y España buscaban la autorización legal para desencadenar la guerra de Irak. Mientras se llevaba a cabo el espionaje, Katharine Gun, que trabajaba en el Centro de Comunicaciones del Gobierno, entregó el memorándum a la prensa, que lo publicó el 2 de marzo de 2003.

Después de conocer la noticia, varios embajadores confirmaron, a través de una inspección, que los teléfonos de sus misiones en Nueva York estaban intervenidos.

Katharine Gun informó a su servicio de que había filtrado el documento por necesidad de impedir una guerra ilegal. Fue despedida en junio.

Secretos oficiales

En noviembre de 2003, el Servicio de Fiscalía de la Corona (CPS) la acusó en los tribunales de violar la Ley de Secretos Oficiales. Tuvo lugar después un intercambio de documentos entre ambas partes para preparar el juicio. Ayer estaba convocada la audiencia para fijar la fecha.

Katharine Gun, desde el banquillo, se declaró no culpable. El juez dio la palabra a la fiscalía. El abogado Mark Ellison dijo: "La acusación no presentará pruebas contra la acusada en este proceso, ya que ya no existen evidencias suficientes de una probabilidad realista de condena. No sería apropiado entrar en las razones de esta decisión".

El juez preguntó si estaba autorizado a llevar a cabo algún tipo de investigación. Pero Ellison no dejó lugar a dudas. "Aparte de ordenar el pago de costas, no hay ninguna investigación que hacer". El juez declaró que Gun era inocente.

¿Por qué el Gobierno evitó el juicio? Porque quien estaría sentado en el banquillo sería la guerra de Irak", dijo ayer a EL PAÍS Barry Hugill, del grupo de derechos humanos Liberty, a cargo de la defensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de febrero de 2004