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Nicolás de Lekuona testimonia el arte de las vanguardias de los años 30

El Reina Sofía expone fotomontajes, pinturas y fotos del artista, que murió a los 23 años

Los cuatro años de la producción artística de Nicolás de Lekuona (Ordizia, 1913- Frúniz, 1937) forman un testimonio de las vanguardias de los años treinta en España. La diversidad de su trabajo se expone desde hoy en el Museo Nacional Reina Sofía, de Madrid (Santa Isabel, 52), tras su paso por el centro Artium, de Vitoria, con un montaje de 61 fotografías, 24 fotomontajes, 5 fotocalquídeas, 18 dibujos, 21 pinturas y medio centenar de objetos. Es la primera vez que se reúne este material tras otras muestras individuales y colectivas sobre el fotomontaje.

La coproducción del Reina Sofía y Artium de la exposición Nicolás de Lekuona. Imagen y testimonio de la vanguardia recoge los dos focos de atención de Lekuona, el San Sebastián y el Madrid de los años treinta, en plena fiebre de las vanguardias, sobre todo surrealismo y constructivismo, con el dominio de Man Ray, Rodchenko, Picabia, Stieglitz, Heartfield... El director del Reina Sofía, Juan Manuel Bonet, señaló ayer en la vanguardia vasca al escultor Jorge Oteiza y el arquitecto José Manuel Aizpurua, además de la cercanía a Ramón Gómez de la Serna y la estética de la escuela de Vallecas, con Alberto y Palencia.

"El artista se dispara en muchas direcciones y la diversidad identifica el trabajo de Lekuona, que en el fotomontaje es un caso único en el arte español, con las más inspiradas poéticas de aquella efímera vanguardia, al lado de los creadores centroeuropeos", declaró Bonet. "Estuvo en un cruce de caminos y en una unidad de una mirada moderna sobre las raíces del 98 y la vanguardia de la fotografía y el fotomontaje".

Uno de los hermanos del artista, Pedro de Lekuona, que junto a sus hermanos ha prestado numeroso material, sobre todo las fotografías y los objetos personales, agradeció la posibilidad de que se conociera una "obra grande e interesante" realizada sólo en tres o cuatro años. Lekuona realizó estudios en la Escuela de Artes y Oficios de San Sebastián, y a partir de 1932 en la escuela de Aparejadores de Madrid, ciudad en la que conoció a Jorge Oteiza. En 1935 regresa a San Sebastián y establece amistades con artistas en diversos campos, como el poeta Lauaxaeta y los pintores Carlos Ribera, Narciso Balenciaga y Jesús Olasagasti. La Guerra Civil le toca en la zona nacional, se incorpora al frente como camillero y muere en un bombardeo, al parecer, de pilotos italianos. Las comisarias de la exposición, Rosalind Williams, por el Reina Sofía, y Adelina Moya, experta en Lekuona desde sus estudios de 1979, por Artium, fusionaron los proyectos de los dos centros para presentar un trabajo realizado entre los 19 y los 23 años en el que destacan los fotomontajes. Como novedad se presenta un cuaderno de apuntes, hoy convertido en libro de artista, donde se pueden ver sus páginas en pantalla con sus dibujos y anotaciones.

"Lekuona murió muy joven, pero dejó una obra interesante y un testimonio insustituible de lo que se hacía en España en los años treinta, un arte vivo", declaró Adelina Moya. "En la exposición se puede disfrutar de un joven artista entregado en cuerpo y alma a la realización del arte, con el espacio necesario para una obra muy frágil".

En el montaje, en la segunda planta del museo, dentro del recorrido de la exposición permanente, donde hay obra de Lekuona, hay una primera sala dedicada a las pinturas y los dibujos del artista, además de una vitrina con objetos personales (pipas, máscaras, cámaras, dibujos, fotos), y un segundo espacio con las fotografías, los fotomontajes y las fotocalquídeas, dibujos realizados sobre el cliché. Las fotos se exponen por temas, autorretratos, naturaleza, niños, amigos, arquitecturas. En el catálogo colaboran Antonio Bonet Correa, Emmanuel Guigon, Marie-Loup Sougez y las dos comisarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de febrero de 2004