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Corea del Norte hace experimentos en cámaras de gas con presos políticos

Corea del Norte ha llevado a cabo experimentos químicos en cámaras de gas con prisioneros políticos en sus campos de concentración, según el testimonio de un antiguo jefe de seguridad de una de estas prisiones recogido en un reportaje emitido el domingo por la cadena de televisión británica BBC. Esta información, que ha despertado el fantasma de los horrores nazis cometidos durante la II Guerra Mundial, el Centro Simon Wiesenthal pidió ayer a Naciones Unidas la creación de un tribunal internacional que investigue si las alegaciones son ciertas. El Centro Simon Wiesenthal, con sede en EE UU, está dedicada a preservar la memoria del Holocausto.

Los ensayos tuvieron lugar en el campo de concentración número 22, situado en Haengyong, cerca de la frontera con Rusia, según cuenta en el reportaje Kwon Hyok (su nuevo nombre). Se estima que alberga 50.000 personas. Kwon, que en 1993 era su máximo responsable de seguridad, asegura que fue testigo de cómo se utilizó gas asfixiante con una familia entera en una cámara de gas construida con un techo de cristal para que los científicos pudieran observar mejor desde el exterior.

Agonía de una familia

"Eran cuatro: los padres, el hijo y una hija. Los padres vomitaban y estaban agonizando, pero hasta el último momento intentaron salvar a sus hijos haciéndoles el boca a boca", dice. Kwon fue convencido en 1999 por agentes surcoreanos para que desertara. En aquel momento trabajaba en Pekín como agregado militar en la Embajada norcoreana. Preguntado en el reportaje cómo se sentía al ver morir a los niños, contesta: "No sentía ninguna simpatía. Me enseñaron a pensar que todos eran enemigos y que todos los problemas eran su culpa. Así que sentía que merecían morir".

Aunque existían rumores sobre los posibles experimentos realizados por el régimen de Pyongyang con sus enemigos políticos, hasta ahora no había habido pruebas documentales. Estados Unidos cree que el régimen de Kim Jong Il tiene un programa de armas químicas y biológicas. El reportaje británico contrasta las declaraciones del desertor norcoreano con las de otros antiguos prisioneros y expertos en el país. Se estima que Corea del Norte cuenta con más de una docena de campos de concentración, en los que, según EE UU, hay más de 200.000 personas. La existencia de estos centros es una de las razones, aseguran las organizaciones humanitarias que trabajan en Corea del Norte, por las que tienen prohibido el acceso a una serie de zonas del país.

Según Kwon Hyok, cualquiera que dice algo en contra de Kim Jong Il o de su fallecido padre, Kim Il Sung, es encarcelado. Una vez encerrados, los prisioneros se ven sometidos a un régimen perverso tipo estalinista. "Hay un sistema de vigilancia entre los miembros de cinco familias diferentes. Si, por ejemplo, yo soy sorprendido intentando escapar, entonces mi familia y las otras cuatro son asesinadas por responsabilidad colectiva", dice Kwon.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de febrero de 2004