El Ayuntamiento gastará 2,3 millones en vigilar cómo se recogen las basuras

La junta de gobierno del Ayuntamiento aprobó ayer un gasto de 2.340.000 euros para pagar a las empresas que se encargarán de hacer un seguimiento de la recogida y tratamiento de las 3.500 toneladas de basura que cada día genera la ciudad. Las empresas que resulten adjudicatarias del concurso tendrán que vigilar tanto el trabajo de los camiones que recogen los cubos de basura de la calle cada noche como el tratamiento que esos residuos reciben después en las plantas de Valdemingómez.

Hasta ahora, bajo gestión del polémico ex concejal Alberto López Viejo, eran las propias contratas de limpieza las que contrataban a su vez a las empresas que debían vigilar su trabajo. "Eso no es lógico ni favorece, desde luego, la imparcialidad", reconocen en Medio Ambiente.

Por eso el Ayuntamiento ha decidido asumir directamente la contratación de esa vigilancia, que será doble: por una parte, un equipo de personas controlará "a pie de calle" el vaciado de cubos de basura y contenedores de envases. "Garantizarán que se cumple la normativa y tomarán muestras de lo que se recoge: elegirán aleatoriamente 8 o 10 bolsas cada noche, en diferentes zonas de la ciudad, y verán qué contienen. Así se podrá hacer una estadística del tipo de basura que generan los madrileños y controlar si separan bien los residuos orgánicos de los envases, por ejemplo", explica el director gerente de Calidad y Evaluación Ambiental, Ramón Sánchez.

Un segundo equipo vigilará el tratamiento final de esos residuos en las tres plantas del Parque Tecnológico Medioambiental de Valdemingómez y realizará controles de la calidad del aire en el entorno varias veces al mes.

La oposición cree que esta iniciativa es "un despilfarro" que sólo beneficia a las empresas. "Valdemingómez emite a la atmósfera dioxinas y furanos potencialmente cancerígenos. Su funcionamiento no puede ser vigilado por una empresa contratada por el propio Ayuntamiento, sino por una entidad privada independiente o por la Comunidad", protestó el concejal socialista Pedro Zerolo. Concha Denche, de IU, criticó el "despilfarro" de "pagar para que una empresa vigile si otra empresa hace como debe su trabajo".

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