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La NASA pierde el contacto con el robot 'Spirit' en Marte

La agencia espacial afronta una "anomalía extremadamente seria"

Técnicos de la agencia espacial estadounidense, NASA, anunciaron ayer que el miércoles perdieron contacto con el robot Spirit, posado en la superficie de Marte. Calificaron el problema de "anomalía extremadamente seria" y admitieron que no están seguros de qué puede haberlo causado. "No se trata de un único fallo que podamos concebir", reconoció Jennifer Trosper, responsable de Operaciones de Superficie.

El jefe del proyecto del robot todoterreno Spirit, Peter Theisinger, abrió su conferencia de prensa de ayer con el anuncio de que la agencia espacial estadounidense no tiene contacto con el robot, ni a través de la Mars Global Surveyor ni de la Mars Odyssey, ambas en órbita del planeta rojo.

El Spirit aterrizó en Marte el pasado día 4 para explorar la superficie durante tres meses en busca de datos geológicos. En el momento de la avería, el robot estaba examinando su primera roca marciana, a unos pocos metros del lugar de aterrizaje, en el cráter Gusev, que los expertos creen pudo ser en tiempos un lago.

Peter Theisinger añadió que los científicos han sido incapaces desde el pasado miércoles de restablecer la comunicación con el todoterreno Spirit y tampoco han logrado determinar el origen de la "anomalía extremadamente seria". Theisinger y Trosper admitieron que "no hay un único fallo que explique esto".

Los responsables indicaron que en las últimas horas habían analizado, sin éxito, varias hipótesis sobre la avería: desde un fallo en el suministro eléctrico a un deterioro del software o de la memoria. También investigaron si en el origen pudo haber estado en algún problema meteorológico en la Tierra. La NASA, en su página de la misión, recuerda que se registraron "sucesos similares" con el Pathfinder en 1997.

Comunicación incoherente

Lo último captado del Spirit fue una señal simple, que confirmaba que había recibido las órdenes de la Tierra y, luego, una comunicación incoherente en código binario. "Es una ristra aleatoria de ceros y unos", expresó Richard Cook, subdirector del programa. Según los responsables, aunque el Spirit ya no envía señales inteligibles, no está completamente muerto.

La noticia del silencio del robot Spirit arruinó la optimista atmósfera que reina desde su llegada al planeta rojo en el Jet Propulsion Laboratory (JPL), de Pasadena (California), donde los científicos no cesaban hasta ahora de mostrar su satisfacción por el éxito de la complicada misión en Marte.

El primer sobresalto se produjo para el programa ocurrió el pasado miércoles, cuando una tormenta en Canberra (Australia) impidió que los controladores de esa estación transmitieran señales al robot.

El Spirit es uno de los dos protagonistas de una misión con un coste de 644 millones de euros. Su robot gemelo, Opportunity, se espera que aterrice en Marte el domingo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2004