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LA SEGURIDAD DE LAS TROPAS ESPAÑOLAS EN IRAK

Un guardia civil recibe un tiro en la frente en una operación "antiterrorista" en Irak

La situación del comandante Gonzalo Pérez es "irreversible", según un cirujano de EE UU

El comandante de la Guardia Civil Gonzalo Pérez García, de 42 años, asesor de seguridad de la Brigada Plus Ultra II en Irak, recibió ayer un disparo en la frente cuando participaba, junto a la policía iraquí, en una "operación antiterrorista" en Al Hamza, 40 kilómetros al sur de la base principal de las tropas españolas. El comandante fue intervenido durante seis horas en un hospital de EE UU en Bagdad. "La situación es irreversible. La bala está alojada en el cerebro y no se puede extraer", dijo a EL PAÍS el comandante Armonda, uno de los cirujanos.

A las seis y media de la mañana, hora local (dos horas menos en la España peninsular), miembros del Ejército español y de la policía iraquí realizaron una "operación antiterrorista", según la denominación del Ministerio de Defensa, en la localidad de Al Hamza, a unos 40 kilómetros al sur de Diwaniya, donde se encuentra el cuartel general de la Brigada Plus Ultra II. Militares españoles y policías iraquíes procedieron a registrar una vivienda a la búsqueda de sospechosos de participar en ataques contra las fuerzas de la coalición en la llamada Ruta Jackson, la carretera donde fueron asesinados los siete agentes secretos españoles el pasado 29 de noviembre.

En la operación participaron dos secciones del Grupo Táctico español, con dos Blindados Medios sobre Ruedas (BMR) y 90 policías iraquíes, a bordo de ocho vehículos, que rodearon la zona. Los sospechosos no se encontraban en la casa, por lo que se retiraron los militares españoles y la mayoría de los policías.

El comandante Pérez García se quedó en el inmueble, junto a un teniente coronel de la policía iraquí, dos agentes y un intérprete, cumplimentando los últimos trámites. En ese momento, llegó un automóvil ocupado por varias personas que, tras percatarse de la presencia de extraños en la casa, escapó a toda velocidad.

El comandante español y los policías iraquíes salieron en persecución de los sospechosos y éstos les dispararon desde su vehículo con armas automáticas. Pérez García recibió un disparo en la parte frontal del cráneo, sin orificio de salida, mientras que un policía iraquí resultó herido en las piernas.

"La bala está en el cerebro"

El comandante fue trasladado en un primer momento hasta Base España, en Diwaniya, y desde allí evacuado en helicóptero hasta Bagdad, donde fue intervenido durante seis horas en el mejor hospital estadounidense de la capital iraquí. "La situación es irreversible. La bala está alojada dentro del cerebro y no se puede extraer. He visto muchas situaciones parecidas. El problema para intervenir el cerebro es que el tejido luego no se puede a coser", explicó a este periódico el comandante estadounidense Armonda, uno de los cirujanos que intervino al comandante español.

El Ministerio de Defensa explicó anoche que su situación era "estable, dentro de la máxima gravedad", tras haber sido sometido a una craneotomía, y que "el nivel de riesgo [para su vida] en muy acentuado".

El hospital militar de Gogwood, perteneciente al 28 Equipo de Apoyo al Combate, se encuentra en el corazón de la llamada zona verde, un recinto fortificado donde se concentra la Administración estadounidense. El centro, antes llamado Hospital Ibnsina (Avicena), es un moderno edificio blanco de cuatro plantas donde recibían tratamiento Sadam Husein, sus familiares y los oligarcas del régimen.

A las seis de la tarde hora local llegaban al hospital, a bordo de dos vehículos, el encargado de negocios de España en Irak, Marcos Vega, y el cónsul español, Pablo Rupérez, escoltados por varios geos. Los dos diplomáticos, acompañados por dos policías españoles, subieron a la primera planta del edificio, donde se encuentra la Unidad de Cuidados Intensivos. En un pasillo fueron informados por el comandante Armonda del estado del comandante. Momentos después abandonaron la primera planta. El comandante español estuvo en todo momento, desde Diwaniya, acompañado por el número dos de la Brigada Plus Ultra II, coronel Asarta, y varios miembros del escalón médico español.

Ayer tarde partió de la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) hacia Kuwait un avión Boeing 707 de la Fuerza Aérea con un equipo médico militar en el que viajaban también los tres hermanos del comandante Pérez García, el director general de la Guardia Civil, Santiago López Valdivielso, y el secretario de Estado de Defensa y Comisionado del Gobierno para Irak, Fernando Díez Moreno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2004