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15 obreros de Astilleros de Sevilla, heridos en una refriega con la policía

Los operarios de Izar-Cádiz cortan el acceso a la ciudad durante dos horas sin incidentes

Quince operarios de Astilleros de Sevilla resultaron ayer heridos tras protagonizar un enfrentamiento con agentes antidisturbios de la policía. Lo que en principio iba a ser un paro pacífico de dos horas, convocado a escala nacional, para reclamar contratos que garanticen el empleo en los astilleros públicos terminó con un intercambio de piedras, tornillos, botes de humo y pelotas de goma. Los sindicatos llevan meses negociando un nuevo convenio colectivo para los astilleros sevillanos y reclamando el cumplimiento del plan industrial acordado hace dos años.

A las siete de la mañana se inició el paro de dos horas de duración en Astilleros de Sevilla, al igual que en el resto de los astilleros públicos. El problema se originó cuando los trabajadores y el comité de empresa decidieron culminar el paro con una manifestación por los alrededores de la factoría. Agentes antidisturbios procedieron a impedir la manifestación, no solicitada a la Delegación del Gobierno en Andalucía, al considerarla ilegal.

El cerco policial alteró el ánimo de los empleados, sobre todo los de las empresas auxiliares, y algunos de ellos comenzaron a lanzar tornillos y piedras. A partir de ese momento el diálogo entre ambas partes cesó. Los agentes antidisturbios respondieron la agresión disparando botes de humo y pelotas de goma. Pasaban las nueve de la mañana. A partir de ese momento se iniciaron las carreras de los trabajadores, vestidos con monos azules y caquis. Unos lanzaban piedras, hacían fogatas con neumáticos y árboles, mientras que otros se dedicaban a arrancar las farolas de la carretera de acceso al astillero para cortar así la vía que lleva a la exclusa del Guadalquivir en Sevilla. Unos veinte camiones se vieron obligados a parar en fila hasta que se les permitió el acceso.

En la refriega un trabajador tuvo que ser evacuado en ambulancia, con un traumatismo ocular por el impacto de una pelota de goma y un traumatismo en la zona maxilofacial. Fue atendido en el hospital sevillano Virgen del Rocío, al igual que otro compañero que sufrió un esguince y fue escayolado. Otros 13 operarios resultaron afectados por la inhalación de humo y contusiones leves, siendo atendidos en el botiquín del astillero. No hubo bajas entre los agentes.

Los sindicatos llevan meses negociando un nuevo convenio colectivo, reclamando el cumplimiento del plan industrial acordado hace dos años y exigiendo que se realicen nuevas contrataciones que garanticen la continuidad de los empleos. La actual situación de Sevilla "preocupa" al presidente del comité de empresa, ya que en pocos meses muchas empresas auxiliares verán rescindidos sus contratos por la falta de trabajo. En la actualidad se construyen dos transbordadores encargados por Argelia, cuya primera fase acabará a primeros de año, lo que dejará sin empleo a un millar de trabajadores, la práctica totalidad de la plantilla.

Para Ignacio Sánchez, la actitud de los agentes fue "desproporcionada". "Hay que entender que estamos hablando de una policía que viene completamente preparada frente a unos trabajadores que no están preparados y que lo que están reclamando es, un puesto de trabajo y un futuro", dijo Sánchez. Ahora los sindicatos estudian interponer una denuncia contra la Delegación del Gobierno en Andalucía.

Por otro lado, en Cádiz, un millar de trabajadores de Izar, en Puerto Real, cortaron ayer a la circulación durante dos horas, de 11.30 a 13.30, con una barricada de piedras, neumáticos y madera, en el puente José León de Carranza, uno de los dos únicos accesos a la ciudad. El corte de carretera provocó un gran colapso circulatorio en toda la bahía de Cádiz, donde se registraron retenciones de varias horas y caravanas de hasta ocho kilómetros en la N-IV y en la N-443, según informó la Guardia Civil de Tráfico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2003