China responderá a Washington con mayores aranceles en materias primas

El contraataque no se ha hecho esperar. China anunció ayer que va a incrementar las tarifas a algunos de los productos estadounidenses, en una aparente respuesta al plan de Washington de imponer cuotas a las importaciones textiles desde el país asiático. Pekín ha reaccionado con enojo ante una decisión que cree motivada por intereses políticos ante las próximas elecciones presidenciales.

"La parte china aumentará las tarifas de algunas materias primas importadas desde Estados Unidos, y actualmente estamos estudiando los correspondientes planes", dijo la viceministra de Comercio Ma Xiuhong, por medio de la agencia Xinhua. Ma evitó ligar la decisión al enfrentamiento con su socio comercial sobre el sector textil, y aseguró que las nuevas barreras arancelarias son en respuesta a las tasas promulgadas hace año y medio por EE UU sobre las importaciones de acero. La Organización Mundial de Comercio (OMC) ha dictaminado recientemente la ilegalidad de estas tarifas.

EE UU pretende limitar a un 7,5% el crecimiento de los envíos chinos de algunos textiles como vestidos, batas, sujetadores y tejidos para proteger a la industria local. Los fabricantes estadounidenses afirman que China mantiene artificialmente infravalorada su moneda (el yuan o renminbi), que está ligada al dólar, lo que se traduce en una fuerte ventaja competitiva para las empresas asiáticas.

Solución negociada

Las iras chinas han llegado al punto de que el viceministro de Asuntos Exteriores, Zhou Wenzhong, llamó a capítulo, el miércoles a última hora, al embajador estadounidense, Clark Randt, para transmitirle su irritación. "Esperamos que EE UU modifique su errónea decisión y acepte resolver la disputa por medio del diálogo y la cooperación", dijo Zhou.

El Ministerio de Comercio afirma que prefiere encontrar una solución negociada dentro del marco contemplado en los acuerdos de adhesión a la OMC, según los cuales un país puede imponer temporalmente cuotas cuando las importaciones de un producto causen alteraciones en el mercado. Washington ha invocado estas salvaguardias, pero Zhou asegura que Washington ha "malinterpretado y abusado" de estas medidas.

Bush está sometido a fuertes presiones, debido a la pérdida de cientos de miles de empleos que han sufrido muchas industrias en los últimos años y al alarmante déficit comercial con China, que este año se calcula que ascenderá a 120.000 millones de dólares.

La prensa local arremetió ayer contra el presidente americano, a quien acusó de "marcar puntos políticos baratos" con la imposición de las cuotas. "Este proteccionismo resultará costoso para los consumidores estadounidenses así como para el comercio global", dijo el China Daily. El diario recordó que la implantación de tarifas "no es en absoluto" la forma de resolver el desequilibrio de la balanza comercial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de noviembre de 2003.

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