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El Tribunal Superior vasco cita a Atutxa, Knörr y Bilbao como imputados por la querella del fiscal

El presidente de la Cámara y los dos diputados de IU y EA declararán el 3 de diciembre

La magistrada instructora de la causa penal que se sigue contra el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, y otros dos de los cuatro miembros de la Mesa de la Cámara, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao, por un supuesto delito de desobediencia les ha citado a declarar en calidad de imputados el 3 de diciembre. La causa surge de la querella presentada a instancia del fiscal general del Estado contra los tres integrantes de la Mesa del Parlamento vasco que adoptaron acuerdos para evitar la disolución del grupo Sozialista Abertzaleak.

La Sala de Discordia, formada en el Tribunal Superior de Justicia vasco para deshacer el empate de la Sala Penal respecto a la admisión a trámite de la querella, aceptó el pasado 30 de julio -con dos votos en contra, uno de ellos el de la instructora- las querellas presentadas por la fiscalía y por el colectivo de funcionarios Manos Limpias contra los tres parlamentarios, por la presunta comisión de un delito de desobediencia al Tribunal Supremo a causa de su negativa a disolver el grupo Sozialista Abertzaleak (SA).

Desde la ilegalización de Batasuna, en abril pasado, la sala especial del Tribunal Supremo que dictó la sentencia ha ordenado en reiteradas ocasiones a la Cámara vasca la disolución del grupo Sozialista Abertzaleak, antes Batasuna. Pero también en repetidas ocasiones el Parlamento vasco, por decisión de su presidente, Juan María Atutxa (PNV), o de la Junta de Portavoces (donde los grupos que sostienen al Gobierno tripartito imponen sus tesis), ha rechazado disolver Batasuna defendiendo la autonomía de la cámara autonómica y la falta de competencia del Supremo para imponer la medida.

La magistrada instructora de la causa contra los tres diputados, Nekane Bolado, que recibió la causa el pasado 4 de noviembre, ha desestimado en el auto notificado ayer a las partes la pretensión de la fiscalía de incluir en esta causa la decisión de la Mesa de reconocer el derecho de Sozialista Abertzaleak a recibir subvenciones como grupo parlamentario, por si "pudiera constituir infracción penal". La instructora circunscribe la investigación al delito de desobediencia al Tribunal Supremo y responde a la fiscal que su pretensión la "deberá hacer valer en ámbito distinto a la presente instrucción".

Dirigentes del Gobierno vasco consideraron "ridículo y vergonzoso" el hecho de que los afectados por la querella de la fiscalía conocieran su citación por los medios de comunicación. Las mismas fuentes, que aseguraron que Atutxa recibió la noticia con "perfecta tranquilidad", confirmaron que los letrados de la Cámara asistirán en el proceso judicial que ahora se inicia a los tres imputados.

Knörr (EA) y Bilbao (IU-EB)coincidieron en resaltar ese mismo estado de ánimo y se mostraron convencidos de que su actuación al negarse a disolver el grupo de Batasuna se ha ajustado a derecho y ha buscado salvaguardar la autonomía de la Cámara vasca y la separación de poderes.

Desde que el pasado 27 de marzo, el Tribunal Supremo ordenó al Parlamento vasco que disolviera el Grupo Parlamentario de Sozialista Abertzaleak, entre el alto tribunal y la Cámara autonómica se ha producido una auténtica batalla de recursos y contrarrecursos sobre este asunto, que han llegado hasta el Tribunal Constitucional.

Este organismo deberá resolver un recurso de amparo contra un auto del Supremo que el pasado 1 de octubre declaró nulos cinco acuerdos adoptados por la Mesa y la Junta de Portavoces del Parlamento vasco contrarios a la disolución de Sozialista Abertzaleak.

La Mesa de la Cámara autonómica también presentó por este motivo el 15 de octubre un incidente de nulidad ante la Sala Especial del Supremo que entiende de los procesos de ilegalización y disolución de los partidos políticos. El pasado martes, el Tribunal Supremo rechazó esta iniciativa y aseguró que no mantendrá abierto un "diálogo constante" con el Parlamento de Vitoria respecto a la disolución del grupo de Batasuna porque eso supondría una "perversión" de la función encomendada al Supremo de "dirimir controversias de modo ejecutivo".

Con el último auto rechazando el incidente de nulidad planteado por el Parlamento vasco, el Supremo considera zanjado el asunto y espera que sea disuelto el grupo Sozialista Abertzaleak.

Si el Parlamento vasco, con los votos de PNV, EA e IU, insiste en mantener en su actual situación al grupo Sozialista Abertzaleak, la acusación de desobediencia de la fiscalía, según fuentes jurídicas, ganará firmeza. Los tres querellados no podrán argumentar que los autos del Tribunal Supremo no se podían ejecutar porque estaban pendientes de resolver los recursos que habían presentado contra ellos, según las mismas fuentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de noviembre de 2003