Entrevista:MICHELIN CALMY-REY | Ministra de Asuntos Exteriores de Suiza

"Suiza quiere promover una misión civil de paz en Oriente Próximo"

Michelin Calmy-Rey no tiene reputación de morderse la lengua. Más bien al contrario. Pero la materia que aborda la obliga a medir cada palabra que dice: se trata del plan para una paz definitiva entre israelíes y palestinos, elaborado por el antiguo ministro israelí, Yosi Beilin, y el ministro palestino, Yasir Abdel Rabbo.

"No se trata de un acuerdo ni de un pacto, sino de una iniciativa", precisa la ministra suiza de Exteriores en una entrevista concedida a Le Monde el pasado martes en Berna. "Iniciativa" que ha sido muy criticada por el Gobierno israelí y que sólo se ha podido concretar con el apoyo de Suiza y la implicación personal de Calmy-Rey. El martes se dio a conocer una noticia que ha causado conmoción: una ceremonia prevista para el 20 de noviembre para obtener un "compromiso público de apoyo al plan" se retrasará para, como así lo han decidido las dos partes, esperar a que el texto sea distribuido "en todos los foros" israelíes y palestinos "para que el debate se abra en la región". La idea es innovadora, pero difícil y costosa, porque el documento, de unas 50 páginas, debe traducirse al hebreo, al árabe y al ruso, e imprimirse millones de ejemplares.

Calmy-Rey sostiene que el proyecto no ha sido financiado por Francia y Bélgica, "sino por fuentes privadas". "Sabe", dice sonriente, "el apoyo a esta iniciativa no sólo ha sido moral, sino también muy concreto. Las reacciones en Israel no han sido todas negativas. No se olvide de que, incluso antes de haberlo leído, un 39% de los israelíes lo ha apoyado, un porcentaje mucho más alto de lo esperado. Nuestro Gobierno fue llamado a apoyar un proyecto que parecía una apuesta loca pero apasionante".

"Esta iniciativa", explica, "se inscribe en lo que yo llamo una misión civil de promoción de paz, algo que Suiza ya hace en una decena de países. En Oriente Próximo hemos jugado un papel de apoyo a la sociedad civil". Según ella, es un servicio que Suiza presta a las autoridades "que, un día u otro se harán cargo del dossier, porque a pesar de las dificultades, la violencia y el odio, con esta iniciativa la paz ha conseguido ser el centro de atención". Es "una pequeña llama en la oscuridad", y "para que no se extinguiera hacían falta fondos y apoyo logístico, que nosotros hemos proporcionado".

Michelin Calmy-Rey ha hecho mucho más. A pesar de las vivas protestas del Gobierno israelí y de ciertos halcones norteamericanos, como Richard Perle, ella se ha comprometido personalmente en la promoción de esta "iniciativa". Ella se felicita de "la movilización de intelectuales franceses", y califica de "más bien positivas" la reacción del resto de países europeos, así como de Rusia y de Kofi Annan, el secretario general de la ONU. Los estadounidenses, informados por el diplomático Urs Ziswiler, se han mantenido neutrales. Calmy-Rey apunta que el secretario de Estado adjunto a Defensa, Paul Wolfowitz, habría "saludado" la "iniciativa". Para Calmy-Rey, el objeto de la "iniciativa" de Ginebra es ser un "texto de referencia" que no contradice la Hoja de Ruta, "a pesar de lo que algunos digan". Su originalidad radica en la llamada a la solidaridad internacional y a las opiniones públicas.

© Le Monde / EL PAÍS

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