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CLÁSICOS DEL SIGLO XX (2)

Testigo de todos los tiempos

Stefan Zweig nació el 28 de noviembre de 1881 en Viena, en una familia de ricos empresarios judíos. Estudió en Austria, Francia y Alemania hasta 1904, cuando termina sus estudios de filosofía y de historia de la literatura. A lo largo de la década siguiente recorre el mundo y escribe sin tregua. Visita, entre otros países, Gran Bretaña, España, India, Birmania, EE UU o Cuba. Publica dos libros de poemas, una obra teatral y numerosos relatos, artículos periodísticos y ensayos.

En 1914 se casa con Friderike von Winternitz, una admiradora con la que mantenía correspondencia desde 1901. Al empezar la Primera Guerra Mundial, Zweig se alista como voluntario, pero no aprueba el examen médico y es destinado a labores de propaganda. Sólo tras una visita al frente comprenderá que aquello es "el suicidio de Europa". En 1917 estrena en Zúrich Jeremías, una obra teatral contra la guerra.

Tras ganarse un nombre como poeta y traductor, Zweig publicó algunas de sus obras en prosa más conocidas. Tres maestros, un estudio sobre Balzac, Dickens y Dostoievski, aparece en 1920. Cinco años después se publica La lucha contra el demonio, obra en la que investiga las obras y las figuras de Hölderlin, Kleist y Nietzsche. Zweig se convierte en un autor de enorme popularidad a partir de la publicación, en 1928, de Momentos estelares de la humanidad, una colección de biografías en miniatura. Al año siguiente termina Fouché, el genio tenebroso, la biografía del estadista francés.

Exilio

En 1934 se estrena en Dresde la ópera La mujer silenciosa, producto de la colaboración entre el compositor austriaco Richard Strauss y Stefan Zweig, encargado del libreto. Strauss se negó a retirar el nombre de Zweig del cartel tal como exigían los nazis. Hitler decidió no acudir al estreno. La ópera sólo se representó tres días. Cultiva también la narrativa y muy especialmente la novela corta. Entre ellas destaca Carta de una desconocida.

Zweig marcha al exilio. Primero viaja a Gran Bretaña, donde visita a su viejo amigo Sigmund Freud. En 1936 aparece Castellio contra Calvino. Finalmente, tras pasar por EE UU, decide establecerse en Brasil con su segunda esposa, Charlotte E. Altmann. En 1941 rendirá homenaje a su país de acogida en Brasil, país del futuro. El 22 de febrero de 1942 se suicida junto con su mujer en Petrópolis, mientras a pocos kilómetros se celebra el carnaval de Río de Janeiro y al otro lado del océano Europa se suicida por segunda vez. Tras su muerte se publica su autobiografía, El mundo de ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de octubre de 2003