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Fomento cumple sin incidencias graves el segundo intento de inaugurar el AVE a Lleida

Una bajada de tensión provocó una parada de dos minutos en el viaje de vuelta de Madrid

La segunda tanda de viajes promocionales antes de la definitiva apertura comercial de la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza-Lleida el próximo sábado, se saldó ayer sin incidencias graves, salvo una parada de dos minutos por una caída de tensión en la provincia de Guadalajara que afectó al tren que hacía el recorrido de vuelta a Lleida. Durante el trayecto, los trenes fueron escoltados por un helicóptero de la Guardia Civil y dos aviones cazas, en un ensayo de la vigilancia que realizarán el viernes en torno al viaje de los Reyes por la segunda línea de AVE que se pone en explotación comercial en España.

A cuatro días de la inauguración oficial de la línea -el Ministerio de Fomento ha elegido una fecha simbólica para Aragón como la víspera de la festividad del Pilar, patrona de Zaragoza-, la segunda tanda de viajes promocionales, la primera se suspendió por distintos fallos hace siete meses, se ha desarrollado con un mejor saldo.

Los cortes de fluido eléctrico y los fallos detectados en febrero pasado en los sistemas de control de señalización y seguridad obligaron a cancelar la apertura de la línea y costó el puesto al presidente del órgano responsable de la ejecución y explotación de la línea (GIF, Gestor de infraestructuras Ferroviarias). Además, generó un enfrentamiento entre el ministerio y las empresas contratistas de los sistemas de señalización, la italiana Ansaldo y una filial de ACS.

Nueve meses les ha costado dejar la línea con una fiabilidad del 95%. Los dos viajes promocionales en trenes AVE de Alstom con unos 170 pasajeros cada uno a bordo hicieron el recorrido de ida y vuelta entre Lleida y Madrid con parada en Zaragoza sin incidentes, y ajustándose al horario previsto: dos horas y 40 minutos de duración.

Sólo el tren que partió de Barcelona sufrió un parón de unos dos minutos en el camino de vuelta desde Madrid, a la altura de Jadraque (Guadalajara). Renfe atribuyó el problema a una "bajada momentánea de tensión con rearme automático", lo que permitió la reanudación del viaje sin ningún otro contratiempo. La velocidad media alcanzada ayer se situó en torno a los 171 kilómetros por hora.

Aunque la línea está diseñada para recorridos a 350 kilómetros por hora, los sistemas de seguridad disponibles no permiten superar los 200 kilómetros. Habrá que esperar un año aproximadamente para que el sistema RTMS que permite la máxima velocidad esté instalado y operativo. Y también a los trenes idóneos para esta línea; los ICE de Siemens y los Talgo/Bombardier, que todavía no han sido entregados.

Ya circula en pruebas por la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla la primera unidad de estas máquinas, aunque necesitará al menos seis meses para ponerse a punto. Su presentación se ha pospuesto para no quitarle protagonismo a la inauguración de la línea Madrid-Lleida. Siemens se limita a decir que sus trenes estarán en la fecha especificada en el contrato: finales de 2004.

El ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, confía en que se podrá circular a 300 kilómetros por hora "a mediados del próximo año" si los constructores entregan los trenes a finales de año. Tras pronunciar una conferencia en Barcelona, Álvarez-Cascos asumió "su responsabilidad" por los nueve meses de retraso, un hecho que "empaña la trayectoria del ministerio". Pero dijo a continuación que el retraso "sólo supone el 10% de una obra que ha tardado 90 meses en construirse", informa Ester Riu.

De momento, los trenes que prestarán servicio con unidades Alstom -iguales que los de Madrid-Sevilla- y vagones Talgos remolcados por locomotoras Siemens bajo el nombre de Altaria para el trayecto completo Madrid-Barcelona. A medida que se entreguen otros modelos de trenes, como los adjudicados a CAF de eje variable, se pondrán en servicio en la línea.

En Zaragoza y Lleida existe una enorme expectación, pese a los retrasos y a la polémica suscitada por la aparición de oquedades en el subsuelo de la capital aragonesa. Renfe asegura que ya ha vendido 14.000 billetes para la nueva línea, cuya gestión va a ser compartida por dos unidades diferentes de la compañía: AVE y Grandes Líneas, cada una con sus propios trenes diferenciados. Según sus respectivos gerentes, es una decisión que afecta también a los distintos trenes que recorren la línea Madrid-Sevilla.

Escolta especial

En el arranque de la segunda tanda de viajes promocionales (habrá otros hoy y mañana), la atención de los viajeros se dirigió hacia el helicóptero de la Guardia Civil que escoltó al AVE prácticamente desde que salió de la estación Puerta de Atocha en Madrid hasta Zaragoza y la presencia de unidades de este cuerpo en los pasos elevados sobre la vía y algunas estaciones de servicio. Esta escolta fue relevada en Zaragoza por dos aviones caza.

Según fuentes del Ministerio de Fomento, ambas escoltas ensayaban en este viaje promocional las medidas de seguridad que implantarán con motivo del recorrido de los Reyes, el próximo viernes por esta línea.

Las obras de la nueva estación de Zaragoza y de la reforma de la de Lleida ya han concluido. No están resueltos los accesos en la estación de Zaragoza y ni siquiera se ha iniciado la nueva terminal de Lleida. De momento es un solar. La vieja estación remozada dispone de una estancia para viajeros VIP tres veces más grande que la sala de espera del resto de viajeros.

Según el gerente de estaciones del área catalana de Renfe, la nueva estación, con 12.000 metros cuadrados, dispondrá de un hall adecuado, pero no estará terminada hasta el año 2005.

Respuesta a geólogos

Otro grave problema para los usuarios de la nueva línea es el aparcamiento de la estación Puerta de Atocha. El del AVE (167 plazas) y otro más próximo de Cercanías (494) ya están saturados sin la puesta en funcionamiento de la nueva línea de alta velocidad.

Renfe ha habilitado otro aparcamiento de 400 plazas, que se encuentra a casi 500 metros de los primeros y de la entrada a la estación, una distancia difícilmente soportable cuando se tengan que arrastrar maletas.

Por otro lado, todas las empresas de ingeniería que han participado en el estudio de geología del AVE en el área de Zaragoza, donde se han producido socavones, han salido al paso de las críticas formuladas por el colegio de Geólogos de Aragón, que pone en duda la calidad de sus trabajos.

Ginprosa, Iberinsa, Icyfsa, Intecsa y Proser afirman que son bien conocidos por la literatura científica los fenómenos geológicos yesíferos de Aragón, que se extienden por una superficie de 3.665 kilómetros cuadrados de Zaragoza. Lamentan que se haya creado una polémica "absurda y vana" y consideran que ha llegado el momento de explicar a la ciudadanía que las afirmaciones que se vienen haciendo sobre la falta de estudios técnicos o cualquier sombra de alarma e inseguridad "son falsas e infundadas".

No quieren entrar en polémicas ni discutir sobre proyectos realizados por otros profesionales, pero sí dejar claro "que los estudios sí se hicieron, que se hicieron con gran rigor científico y técnico y que las soluciones constructivas se proyectaron para resolver estos problemas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de octubre de 2003