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FÚTBOL | Copa del Rey: primera eliminatoria a partido único

Agresión al árbitro en Castalia

Un objeto punzante le abre una brecha a Téllez Sánchez en la frente y suspende el partido

"Merecemos perder. Los agresores son cuatro, están localizados y no deberían entrar más al estadio". Así, con toda claridad, se expresó Miguel, capitán del Castellón, al poco de ver cómo un objeto punzante -una batería de móvil, según los jugadores castellonenes-lanzado desde la grada, golpeó en el árbitro, Jesús Téllez Sánchez, y le abrió una brecha en la frente. "Está un poco mareado, tiene una brecha", dijo el médico de Valencia, Jorge Candel, tras asistir al agredido. Téllez Sánchez es un árbitro del colegio catalán, de 35 años, y debutó en Primera en 2001. El incidente se produjo en el minuto 81, justo cuando el árbitro acababa de señalar un penalti a favor del Valencia y el partido registraba un empate a uno. Téllez se fue a los vestuarios y, un cuarto de hora después suspendió el encuentro.

CASTELLÓN 1 - VALENCIA 1

Castellón: Oliva; Espeleta, Miguel, Mora, Palacios; Ollés, Melgar, Dealbert, Juanjo (Fuentes, m. 71); Serrano (Marcos, m. 35) y Eloy.

Valencia: Palop; Garrido (Jorge López, m. 63), Ayala, Navarro, Soriano; Rufete, Sissoko, Albelda, Canobbio; Juan Sánchez (Baraja, m. 53) y Mista.

Goles: 1-0. M. 39. Marcos pica de cabeza un centro de falta desde la izquierda.

1-1. 63. Córner lanzado desde la derecha por Jorge López, cabecea David Navarro hacia dentrodel área y Baraja marca de cabeza a pocos metros del meta Olías.

Árbitro: Téllez Sánchez. Amonestó a César Soriano, Navarro, Dealbert, Mor y Ollés.

Unos 15.000 espectadores en el estadio del Nuevo Castalia.

"Hay un grupo que arma follón, que está definido", reconoció el presidente del Castellón, Antonio Bonet, que aseguró sentirse impotente para neutralizar a este colectivo ultra. "Esto le ha hecho mucho daño al Castellón". La suspensión, en todo caso, no sentó bien en el club valencianista, que se preguntó por qué no había terminado el cuarto árbitro de dirigir lo que quedaba. "Es lamentable para el partido y para el fútbol en general", dijo el entrenador valencianista, Rafa Benítez. "El árbitro lleva una tirita y hielo en la cara", añadió el preparador, que dio su opinión sobre la violencia. "Es injusto que se penalice la puntería. Debería penalizarse todo tipo de lanzamiento y no sólo el que acierte a golpear a alguien".

Poco antes de la agresión, Téllez acababa de recoger del césped un teléfono móvil que también había sido enviado desde la grada. El árbitro le entregó el móvil al delegado del campo para que constara en acta. En realidad, el objeto que impactó en el árbitro fue la gota que colmó la paciencia del colegiado, que hubo de interrumpir constantemente el encuentro por diversas circunstancias. El partido ya había comenzado con ocho minutos de retraso por los rollos de papel lanzados al campo por los aficionados orelluts. Pero lo que parecía el entusiasmo típico de aficionados con ganas de fútbol de Primera se convirtió en un engorro cuando a algunos fanáticos les dio por lanzar objetos a Palop cada vez que éste sacaba de puerta.

No es la primera vez que los aficionados ultras del Castellón -con la peña Front Orellut a la cabeza- son una fuente de problemas. El curso pasado, en la liguilla de ascenso a Segunda, ya causaron enfrentamientos con los radicales del Barakaldo en su desplazamiento a tierras vascas. En Castalia ocupan la zona sur del estadio, con la complacencia del presidente del club, Antonio Bonet. Y suelen ondear banderas españolas preconstitucionales.

En cuanto al partido, el Castellón fue mejor una hora. Justo hasta que entró Baraja en el Valencia y se equilibró. No sólo porque el vallisoletano marcara el gol del empate, sino porque su mera presencia ya intimidó a los entusiastas castellonenses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de octubre de 2003