Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
FÚTBOL | La Copa se tiñe de luto

Un 'ultra' del grupo 'Riazor Blues' fue el autor de la muerte de un seguidor del Depor

La Comisión Antiviolencia multa al Compostela y no analiza la muerte del aficionado porque se "produjo fuera del campo"

Madrid / Santiago de Compostela

La muerte del aficionado del Deportivo Manuel Ríos Suárez, que se produjo anoche durante los disturbios que siguieron al partido que disputó su equipo con el Compostela SD en Santiago, continúa rodeada de incógnitas. La primera, la propia causa de la muerte que, a falta de los resultados de la autopsia que se ha practicado esta mañana, se atribuye a dos golpes brutales en el hígado. La segunda, quién o quiénes son los responsables. La Delegación del Gobierno en A Coruña apunta a un ultra, que ya está identificado, como presunto agresor. Mientras tanto, la Comisión Antiviolencia ha abierto dos investigaciones sobre lo sucedido y la ministra Del Castillo ha anunciado que la violencia en fútbol será delito penal desde octubre.

En cuanto a la investigación de los hechos, el subdelegado del Gobierno en A Coruña, José Manuel Pérez, ha señalado que el agresor ya está identificado porque la pareja del fallecido y un amigo se encontraban con él en el lugar de los hechos. Aunque no ha facilitado su nombre, ha indicado que pertenece a la peña ultra Riazor Bluesy que conocía a la víctima. Además, ha informado de que hay dos personas detenidas, que han pasado a disposición judicial, pero que no están relacionados con la muerte de Ríos, sino con la trifulca previa, que causó nueve heridos leves -cuatro ultras, tres agentes, el inspector jefe del dispositivo de Seguridad y el concejal del PP Jacobo Pérez-.

Según fuentes de la investigación, se trata de N.V.G., acusado de propinar un puñetazo al concejal del PP. El otro detenido es F.J.L.F, que golpeó con la hebilla del cinturón al inspector. Ambos están acusados de daños materiales y agresión. Pérez ha explicado que Ríos Suárez, de 31 años de edad y natural de la localidad coruñesa de Castrillón, falleció en el Pabellón Galicia, en las inmediaciones del estadio municial de San Lázaro (Santiago), tras intentar mediar con un grupo de la peña Riazor Blues que estaba agrediendo a un seguidor del Compostela. En el forcejeo, Ríos recibió dos patadas en el hígado. Según el testimonio de la pareja y el amigo de Río a la policía, al darse cuenta los ultras de que era del Deportivo, depusieron su actitud y se disculparon.

Dos versiones distintas

Tras el golpe, Ríos cayó al suelo y se levantó al instante, pero empezó a encontrarse mal y a pocos metros se tiró al césped y dijo que no podía respirar, por lo que lo trasladaron al Edificio Xacobeo, próximo al estadio. Tres minutos después, el aficionado fue trasladado en ambulancia al Hospital Clínico de Santiago, donde ingresó cadáver por una parada cardiorespiratoria pasadas las 00.30 horas. El cuerpo, que no presenta heridas de arma blanca, fue conducido horas después al Hospital Provincial de Conxo, también en Santiago, donde se le ha practicado la autopsia esta mañana para aclarar las circunstancias de su muerte. En contra de lo que se había informado, Ríos no estaba casado sino que vivía con su pareja y los dos hijos de ésta.

La versión ofrecida por el subdelegado del Gobierno difiere de la aportada anoche por el club compostelano, que indicó que el aficionado falleció durante una pelea registrada en el propio estadio, cerca de la grada en la que estaban los Riazor Blues, "al recibir un golpe" cuando trataba de mediar entre seguidores rivales. El ministro de Interior, Ángel Acebes, ha afirmado en este sentido que la agresión se produjo "a 500 ó 600 metros del estadio", al igual que el delegado del Gobierno en Galicia, Arsenio Fernández de Mesa. Sin embargo, el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, ha sostenido que lo contrario, que fue en el estadio, del que Ríos salió "por su propio pie sin saber que tenía una grave herida interna". El lugar de la agresión es fundamental para determinar las responsabilidades, ya que la seguridad en el campo es competencia del clusb y fuera, de Interior.

El encuentro, disputado ante unos 4.000 espectadores y correspondiente a los treintaidosavos de final de la Copa del Rey, acabó con la victoria del Deportivo por la mínima y, casi al final, sobre las 22.40 horas, se desataron incidentes violentos que obligaron a la intervención de los antidisturbios, a los que los ultras lanzaron monedas, latas, una navaja, un cinturón de cuero, asientos, azulejos, piedras e incluso puertas del baño. Esta pelea se originó cuando el Compos lanzaba un córner que, de haber fructificado, hubiera supuesto el empate del encuentro.

Mientras, la Comisión Antiviolencia, reunida de urgencia desde las 10.00 a las 12.00 horas, ha condenado los hechos y ha propuesto en una sanción de 3.001 euros al Compostela por falta grave. Según el ministro Acebes, no se ha analizado el asesinato porque "ocurrió fuera de las instalaciones del estadio" y "es competencia de la justicia ordinaria". Los juzgados de Santiago abrieron anoche una investigación y declararon el secreto de sumario. Por su parte, la ministra de Deportes, Pilar del Castillo, ha anunciado que se aprobará en octubre una reforma del Código Penal que considerará delito la violencia en el deporte y otros espectáculos, con penas de hasta cuatro años de cárcel. Además, se podrán establecer penas adicionales de seis años sin asistir a estos espectáculos.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.