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CLÁSICOS DEL SIGLO XX (2)

Británico del Mediterráneo

Lawrence Durrell pasó la mayor parte de su vida fuera de Gran Bretaña y nunca mostró ninguna simpatía por "esa islita atroz y mezquina". Tanto su padre, ingeniero de profesión, como su madre, hija de irlandeses protestantes, habían nacido y crecido en India. Se cuenta que el día en que la madre solicitó un pasaporte británico trató de explicarle al funcionario que ella era "ciudadana de India" a pesar de que ese país todavía era una colonia.

Lawrence era el hijo mayor de los Durrell. Nació el 27 de febrero de 1912 en Jullundur, al norte de India, y hasta los doce años no pisó Inglaterra, donde estudió en diversos colegios sin demasiado provecho. Antes de mudarse a París a principios de los años treinta trabajó como pianista de jazz, como corredor de automóviles y como agente inmobiliario. En París conoció al escritor estadounidense Henry Miller, con quien mantendría correspondencia durante 45 años.

Tras quedar viuda, la madre de Lawrence Durrell se instaló en Corfú junto a sus hijos en 1935. El escritor descubre entonces el Mediterráneo. Su primera obra significativa, El libro negro, es una novela de cierto tinte erótico que contrasta la frialdad de Inglaterra con la alegría de Grecia. El libro se publicó en París en 1938 pero no pudo distribuirse en el Reino Unido hasta los años setenta.

De Egipto a Francia

Durante la Segunda Guerra Mundial, Durrell trabajó como agregado de prensa en la Embajada británica en Egipto. Seguiría desempeñando cargos públicos en diferentes ciudades como Belgrado o Nicosia mientras publicaba buena parte de su obra poética y sus tres aclamados libros de homenaje a las islas griegas: La celda de Próspero, Reflexiones sobre una Venus marina y Limones amargos. Finalmente, decide establecerse en el sur de Francia.

Entre 1957 y 1960 publica Justine, Balthazar, Mountolive y Clea, las obras que componen El cuarteto de Alejandría. Durrell gana entonces un extraordinario reconocimiento tanto de la crítica como de los lectores y su nombre circula repetidamente como candidato al Nobel. La ilusión se desvanece cuando sus siguientes novelas, Tunc, de 1968, y Nunquam, aparecida en 1970, son recibidas con frialdad. Lo mismo ocurre con El quinteto de Aviñón, ciclo publicado entre 1974 y 1985, que se compone de Monsieur, Livia, Constance, Sebastian y Quinx.

El 7 de noviembre de 1990 murió a causa de una embolia pulmonar en su casa de Sommières. Se había casado cuatro veces y había tenido dos hijas con cada una de sus dos primeras esposas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de octubre de 2003