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Montero censura ante Ibarretxe "la política cicatera" del Ejecutivo con la UPV

El rector alerta sobre el proceso de "envilecimiento" que está viviendo el debate político

El rector de la Universidad del País Vasco (UPV), Manuel Montero, no se mordió la lengua en su discurso con motivo de la inauguración oficial del nuevo curso académico, celebrado ayer en el campus de Leioa. La presencia en la ceremonia del lehendakari, Juan José Ibarretxe, y de la consejera de Educación, Anjeles Iztueta, no coartó la intervención crítica de Montero que, con tono enérgico y contenido, denunció el trato que recibe la UPV-EHU por parte del Ejecutivo autónomo, en el aspecto presupuestario, y desde algunos medios de comunicación, en el plano social.

Del mismo modo, rechazó el proceso de "envilecimiento" del debate político, después del acto de entrega del título de doctor honoris causa al catedrático de Ingeniería Química de la Universidad Complutense de Madrid y ex profesor de la UPV Arturo Romero Salvador.

El rector se manifestó con especial contundencia al referirse al trato que la universidad pública vasca recibe por parte del Gobierno de Ibarretxe en materia financiera. Aunque existe, tal y como él mismo apuntó,un acuerdo verbal para que el departamento de Iztueta se haga cargo de los 8,2 millones de euros de déficit que arrastra la UPV por el asunto de los complementos de productividad para el profesorado, el rector reclamó un "imprescindible" marco de financiación estable, que "no dependa de negociaciones anuales y mensuales". Y remarcó esta idea con una contundencia poco habitual en los últimos meses. "No son viables políticas cicateras cuando se trata de asegurar el futuro educativo de las nuevas generaciones", espetó.

Junto a las palabras, Montero ofreció datos a los doctores y catedráticos presentes en la ceremonia. Aseguró que la aportación presupuestaria del Gobierno para este año, que sufraga cerca del 80% de la financiación de la UPV, no cubre ni siquiera el capítulo de gastos de personal. Las universidad pública cifra sus necesidades económicas para este curso en 287 millones de euros.Para sustentar sus quejas por el trato económico dispensado por el Gobierno vasco a la Universidad que rige, Manuel Montero resaltó que el presupuesto de la UPV ha crecido tres veces menos que el del Departamento de Educación, un 12,1% frente a un 32,2% entre 1999 y 2002. "Las cifras evidencian un problema que va más allá de una legislatura: reclamamos, desde la universidad pública, una mayor atención a la UPV", señaló Montero.

Las demandas del rector se hicieron extensivas al Parlamento, que debatirá próximamente el proyecto de la nueva Ley del Sistema Universitario Vasco. "Confíamos en que su tramitación mejore algunos aspectos, pues en el texto actual persisten problemas graves", advirtió. Entre estos citó el constreñimiento del principio de autonomía universitaria, mayor aún que el que suponía la LOU, según sus palabras. La ausencia de garantía de la financiación de la universidad pública y las dificultades en el acceso a los contratos-programa del Gobierno vasco son otras fallas que, a juicio de Montero, deben ser corregidas antes de que la norma sea aprobada.

"En todo caso, llamamos a las fuerzas parlamentarias para que realicen un esfuerzo por mejorar esta ley, prioritaria para nuestro desenvolvimiento universitario. Y parece imprescindible que los grupos políticos la estudien superando las actuales crispaciones y que lleguen a consensos amplios", requirió.

No fue el único acuerdo que demandó. El crispado ambiente político que se vive en la sociedad vasca, agudizado tras el desvelamiento parcial del plan de libre adhesión de Euskadi a España promovido por el lehendakari, mereció una reflexión del rector, que subrayó la inquietud que provoca en la UPV este clima enrarecido. "Creo que recojo el sentir mayoritario si expreso la preocupación colectiva por el profundo deterioro de las relaciones políticas, del propio debate sobre nuestro futuro. También porque se ahonde en una fractura social irreversible", señaló. Montero solicitó que "los discursos políticos democráticos no partan del convencimiento de que uno tiene toda la razón".

Pacto "violado"

En su turno de intervención, el lehendakari Ibarretxe ofreció respuesta a parte de las afirmaciones del rector. Aseguró ser consciente de que no tiene toda la razón, sino "una parte de la razón, que tiene que complementarse con otras". El jefe del Ejecutivo vasco, no obstante, aprovechó para criticar que el pacto estatutario en materia de educación "no se ha cumplido y se ha violado". "El Gobierno vasco no tiene la competencia de Educación en exclusiva" que le reserva el Estatuto, sino sólo "la capacidad de gestionar un sistema educativo diseñado por la Administración central", indicó. Ibarretxe subrayó la necesidad de disponer de esa competencia plena para desarrollar "nuestro propio sistema educativo" y agregó que "el bloqueo estatutario ha impedido también que Euskadi se desarrolle más" en el campo de la investigación y el desarrollo.

Los medios de comunicación y la imagen de la UPV que se dibuja en algunos de ellos tuvieron también su hueco en el discurso de Manuel Montero. Con una patente indignación, el rector constató que "algunos consideran que la UPV es algo así como el pim-pam-pum de todas las batallas". Añadió que hay quienes piensan que todo vale cuando se habla de la universidad que dirige. Se han dicho, indicó, "medias verdades, absolutas mentiras, calumnias institucionales -'la UPV es un instrumento de ETA', se ha llegado a afirmar-. Ya vale", exclamó. Frente a estas imputaciones, Montero exhibió su orgullo por el funcionamiento de la UPV y su contribución a afirmar la democracia.

Por otra parte, la consejera de Educación, Anjeles Iztueta, respondió ayer al nuevo rector de la Universidad de Deusto, Jaime Oráa, sobre la petición de ayuda económica a esta institución privada que le lanzó el miércoles, durante la ceremonia de apertura del nuevo curso académico. En una entrevista concedida a ETB, la consejera condicionó las subvenciones a que las universidades vascas compartan objetivos y trabajo. "En la medida que sea así, también se compartirán fondos públicos, pero teniendo en cuenta que el mayor peso lo tiene la universidad pública", matizó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de octubre de 2003