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EL FUTURO DE EUSKADI

Mayor: "El plan es el precio a ETA que Ibarretxe quiere que paguemos entre todos"

El líder popular advierte de que la reforma estatutaria sólo prosperará con el apoyo de Batasuna

El presidente del Partido Popular del País Vasco, Jaime Mayor Oreja, definió así el proyecto de Ibarretxe: "Es la herencia de ETA; el precio político que los nacionalistas desean pagar y pretenden que entre todos paguemos por ello". El líder popular añadió que se trata de un "Estella bis" que sólo puede prosperar con el apoyo de ETA y Batasuna, por lo que dijo que tiene "fecha de caducidad". E instó al lehendakari a que no dilate más el debate y presente su texto articulado "lo más rápido posible", aunque le pidió que no "ensucie" la simbólica fecha del 25 de octubre con su presentación.

Mayor Oreja fue exhaustivo al desgranar en su crítica intervención las nefastas consecuencias que para la sociedad vasca está teniendo el debate sobre el plan de libre asociación del lehendakari. "Instala a la sociedad vasca en la incertidumbre, aburre y causa fatiga", concluyó el dirigente popular antes de exigirle a Ibarretxe que "deje de amenazar" y presente "lo antes posible" el plan entero -su articulado aún no se conoce- que sólo puede prosperar "con el apoyo de ETA y Batasuna" por lo que tiene "fecha de caducidad".

El dirigente vasco añadió que, pese a haber sido presentado bajo la coartada de la paz, el plan del lehendakari no responde a una necesidad de la sociedad vasca, sino a la del nacionalismo vasco que necesita reagruparse en un "Estella bis". Mayor calificó el plan como "el instrumento de los nacionalistas para mantenerse en el poder y heredar a ETA" cuando no se pueda presentar a las próximas elecciones.

"Es el precio político que quieren que entre todos paguemos al nacionalismo", explicó el dirigente popular quien se quejó a continuación de que, en lugar de responder a las preocupaciones de la mayoría de los vascos, el plan de Ibarretxe es consecuencia de la necesidad de resolver un problema del nacionalismo.

Según Mayor, el proyecto del lehendakari está planteado desde "la cultura del maltrato, y la herencia de las guerras sucesivas que ha padecido el País Vasco" y sin escuchar a quienes no piensan como él y son constitucionalistas. En consecuencia, le advirtió de que no se extrañe del escaso apoyo social que ha recibido fuera del mundo nacionalista, tanto de los empresarios como los grupos sociales.

"Son enormes los costes que su rigidez y su obsesión están generando en la sociedad", insistió el dirigente popular, que reprochó a continuación al lehendakari su falta de transparencia y su secretismo -"cuánta energía dilapida en falsear la verdad",dijo-, y el basar su iniciativa en la coartada de un "falso diálogo" que ha revestido de reforma del Estatuto cuando en realidad lo que persigue es la "ruptura" con el Estado.

Añadió que Ibarretxe también oculta el rechazo que su proyecto tiene desde el proceso de construcción europea donde no existe ningún ejemplo parecido al del País Vasco. Asimismo, criticó que utilice instrumentos como la creación de foros municipales en apoyo a las víctimas así como el Observatorio de los Derechos Humanos para "aparentar un esfuerzo" que no hace en favor de las víctimas.

El líder de la oposición también aludió a las consecuencias económicas negativas que el plan está teniendo en la economía vasca y recordó que en los últimos años ha perdido peso en la economía española y ha llevado la incertidumbre a una sociedad vasca que no se identifica con este tipo de problemas. "Cada mes que mantienen la incertidumbre y pagan un precio político para mantener la Estella bis tiene un coste económico y social", insistió. Mayor se mostró convencido de que la insistencia del nacionalismo en defender una fórmula como el plan Ibarretxe -"la más nacionalista y radical"- va a terminar teniendo unas consecuencias negativas para propio nacionalismo: "les aleja y les expulsará del gobierno" vaticinó, para añadir que esto les pasará porque humillan a las víctimas, además de perjudicar a todo el tejido social vasco.

El dirigente popular finalizó su intervención defendiendo la opción alternativa: "Apostar por España y no despegarnos de España". Y recordó que él había apoyado en la transición política el Estatuto de Guernika, a pesar de que su partido (entonces la UCD) pagara por ello el precio de un fracaso electoral.

Ante la propuesta de "cambio suicida" del nacionalismo, Mayor Oreja dijo que Euskadi no puede estar siempre en una permanente transición y apuesta por la permanencia del País Vasco en España y su fortaleza en el marco constitucional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de septiembre de 2003