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MERCÈ 2003

La polémica sobre la seguridad ciudadana se encarama a la Mercè

Los barceloneses, pese a la amenaza de lluvia, se lanzan a la calle para celebrar su fiesta mayor

La última homilía de la Mercè del arzobispo de Barcelona, Ricard Maria Carles -cuyo mandato expiraba ayer-, arrancó de la visión mercedaria de las cárceles, se centró en el civismo y derivó en la seguridad ciudadana. Y desató polémica. El alcalde Joan Clos recriminó al Gobierno de CiU que Barcelona y su área metropolitana hayan sido el último lugar donde se desplieguen los Mossos d'Esquadra, a lo que el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, respondió criticando que algunos partidos políticos -en referencia a los socialistas- se hayan mostrado "tolerantes" con el movimiento okupa.

Pese a los negros nubarrones que durante todo el día amenazaban con descargar sobre la ciudad, los barceloneses se lanzaron ayer, desde primeras horas de la mañana, a celebrar su fiesta mayor. La madrugada había vivido el éxito del festival BAM en la estación de Francia y otros escenarios; a mediodía, los gigantes y cabezudos desfilaron por el Casc Antic y las colles castelleras de Barcelona llenaron la plaza de Sant Jaume a lo ancho y a lo alto. Por la tarde tuvo lugar la cabalgata, y, entrada la noche, el piromusical cerró las fiestas de la Mercè. En homenaje al 20º aniversario de TV-3, la banda sonora constaba de los temas musicales de las series más famosas de la cadena. El espectáculo fue presenciado en directo por 175.000 personas, según la Guardia Urbana.

Por la mañana, tuvo lugar el acto oficial por excelencia, la misa solemne en la iglesia de la patrona de la ciudad, con la presencia de las autoridades y miembros de la Casa Real. Allí, en la que fue su última homilía de la Mercè, el cardenal Carles mostró su preocupación por la creciente falta de civismo y por la inseguridad ciudadana. Carles aseguró que este último problema "no se soluciona sólo con prisiones", sino que "hay que ser inteligentes" y hacer hincapié en en la prevención y la educación. El cardenal anunció que Cáritas inaugurará dentro de poco otra residencia de reinserción para jóvenes que han estado en prisión.

Aunque Carles dedicó la mayor parte de su intervención a los 800 años de la fundación de la orden mercedaria, el arzobispo también dijo que si alguien ha delinquido, se deben priorizar la reinserción y la rehabilitación. Según el cardenal, la ciudad de Barcelona debe dar ejemplo no sólo de tolerancia, apertura y creatividad, sino también de convivencia cívica.

4Tanto el presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, como el alcalde de Barcelona, Joan Clos, que junto con los duques de Palma fueron algunas de las autoridades presentes en la misa, aseguraron compartir el mensaje de Carles. Ello no evitó, sin embargo, que el presidente de la Generalitat y el alcalde de Barcelona se lanzasen críticas en la recepción que tuvo lugar en el Ayuntamiento de Barcelona después de la misa.

Pujol dijo que la falta de civismo es una cuestión que preocupa a todos y por ello afirmó que no hay que tener ningún tipo de tolerancia ante las actitudes incívicas. En este sentido, el presidente criticó que en algunas instituciones o sectores políticos, en clara alusión a los socialistas, "ha habido una cierta tolerancia en algunos asuntos, por ejemplo con el movimiento okupa". Pujol añadió que, debido a esta tolerancia, "la gente cree que todo está permitido".

Clos replicó y negó que el Ayuntamiento haya renunciado a la autoridad en lo relacionado con el movimiento okupa, y aseguró que el equipo de gobierno ha actuado siempre dentro de los mecanismos legales previstos. El alcalde aprovechó la ocasión para recriminarle a Pujol que Barcelona y su área metropolitana hayan sido el último lugar elegido por la Generalitat para el despliegue de los Mossos d'Esquadra. "Por ello", sostuvo Clos, "la policía local no se ha podido dedicar a tareas relacionadas con el civismo".

Gigantes y 'castellers'

Barcelona se volcó ayer en el día central de su fiesta mayor. El tiempo acompañó durante la mayor parte de la jornada y los barceloneses se lanzaron a la calle desde primera hora de la mañana para disfrutar de la gran oferta de actividades. Había para todos los gustos. Desde las más tradicionales, como los gigantes, los castells y la cabalgata, hasta las más actuales, como las demostraciones de monopatines y los bailes de hip-hop que se llevaron a cabo en la plaza de Catalunya en el marco de la Festa de les Cultures al Carrer.

Los más madrugadores fueron los vecinos del Barri Gòtic, que se despertaron a las ocho de la mañana con el sonido de las gralles seguido por el de los trabucaires. La plaza de Sant Jaume se convirtió en el escenario de los actos más tradicionales de la mañana, con los gigantes, el ball de l'Àliga y la actuación de las colles castelleres de la ciudad.

Por la tarde, un nubarrón gris hizo temer que se suspendiera la tradicional cabalgata, pero al final todo quedó en un susto. "La lluvia no puede parar a los niños", afirmaba Adrián Guevara, quien, como cada año, llevó a sus dos hijos a la cabalgata, que este año discurrió bajo el lema Desfile por la paz, aunque apenas se diferenció del de los años anteriores. Sólo el concejal de Cultura del Ayuntamiento, Ferran Mascarell, y los encargados de animar el espectáculo recordaron a los presentes que la paz era el tema central de la fiesta.

Y a las diez de la noche, el piromusical fue el encargado de poner el punto final a la Mercè 2003 en la avenida de la Reina Maria Cristina. La Guardia Urbana cifró en 175.000 los espectadores de los fuegos artificiales y música, que en algún momento vieron cómo hacía acto de presencia una breve lluvia. El espectáculo estaba dedicado al vigésimo aniversario de TV-3 y al Fòrum de les Cultures 2004. La organización había hecho un llamamiento para que los asistentes llevaran una cámara fotográfica consigo para disparar todos los flases a la vez. La convocatoria fue seguida con éxito. El montaje musical recordó las series y los programas más emblemáticos de TV-3 como Dallas, Filiprim y Poblenou, entre otros. Al final, las bengalas iluminaron una pancarta fija con el logotipo del Fòrum.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de septiembre de 2003