Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La oposición intentará de nuevo reunir firmas para revocar a Chávez

El Consejo Nacional Electoral de Venezuela declara nula la solicitud de un referéndum

La oposición venezolana intentará el próximo 5 de octubre reunir nuevamente las firmas necesarias para convocar un referéndum revocatorio del mandato del presidente Hugo Chávez Frías, después de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) declarara el viernes inadmisible la solicitud formulada en agosto. El cuerpo colegiado de cinco miembros, máxima autoridad en asuntos electorales, declaró nula la petición debido a que las firmas fueron recogidas en febrero, cuando aún era inviable el derecho de los ciudadanos a exigir la revocación.

La Constitución, aprobada en 1999, establece que se puede solicitar un referéndum revocatorio contra cualquier funcionario elegido popularmente, pero antes ha de cumplirse la mitad del periodo para el cual fue designado. En el caso de Chávez, esto ocurrió el 19 de agosto.

El firmazo, como se denominó la jornada del 2 de febrero, fue la manera que encontró la Coordinadora Democrática, coalición de fuerzas políticas, sociales y económicas contraria al Gobierno, para ponerle fin al paro general que había comenzado en diciembre y se había prolongado durante dos meses sin lograr el objetivo de deponer al presidente Chávez. Las firmas fueron recogidas por la empresa privada Súmate, que las mantuvo bajo custodia hasta el 20 de agosto, cuando las presentó ante el CNE. La actuación de esta compañía fue otra de las razones para rechazar la solicitud, ya que, según la resolución del CNE, se atribuyó funciones que sólo pueden desempeñar las organizaciones políticas: representar los intereses de los electores.

El rechazo de la petición era un secreto a voces desde principios de la semana, cuando se filtró a la prensa el dictamen preparado al respecto por el consultor jurídico del organismo electoral, Andrés Brito. La Coordinadora estaba tan segura de que el fallo les sería contrario que apenas unos minutos después del anuncio hecho por Francisco Carrasquero, presidente del CNE, uno de sus portavoces, el potencial candidato presidencial Enrique Mendoza, anunció el reafirmazo, que ya tenía logotipo y cronograma.

La diatriba política venezolana comenzó de inmediato a girar en torno a las perspectivas reales de la consulta popular que podría revocar el mandato de Chávez, electo en julio de 2000 para un periodo de seis años. Pescando en río revuelto, portavoces del Gobierno y sus partidos aliados, han lanzado la tesis de que, anulada esta solicitud, ya no es posible realizar otra. Se basan en el artículo 72 de la Constitución, que establece que "durante el periodo para el cual fue elegido el funcionario no podrá hacerse más de una solicitud de revocación de su mandato". El CNE no ha querido pronunciarse, argumentando que no se ha discutido aún el punto. La posibilidad de que esta tesis se imponga parece complicada, ya que anularía prácticamente cualquier posibilidad de resolver el conflicto político por "vías pacíficas, constitucionales, democráticas y electorales", tal como lo prevé el acuerdo suscrito por el Gobierno y la oposición, con mediación de César Gaviria, secretario general de la Organización de Estados Americanos.

Lo que sí parece seguro es que las probabilidades de que el referéndum se realice en 2003 son mínimas, debido a que los pasos necesarios para convocarlo (el primero de ellos, el reafirmazo) requieren más de tres meses. Por lo demás, sigue sin despejarse la incógnita sobre si Chávez, derrotado en el referéndum, pudiera ser de nuevo candidato presidencial.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de septiembre de 2003