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TRES VISITAS RECOMENDADAS EN LA CIUDAD Y SUS ALREDEDORES

1 El Casco Viejo

Menos turbia que antaño, la ría de Bilbao atraviesa el núcleo urbano que le da nombre uniendo el Casco Viejo con la recién estrenada área de Abandoibarra, que tiene al Museo Guggenheim como corazón de una zona todavía en proceso de desarrollo. De un punto a otro, de lo nuevo a lo viejo, se llega caminando en poco más de 15 minutos, aunque el tranvía ofrece desde hace menos de un año la más moderna alternativa de transporte público. El Casco Viejo, remodelado con mimo tras las catastróficas inundaciones de 1983, reúne en un cogollo de calles peatonales 800 comercios y 200 bares y restaurantes. Pero en el Casco Viejo hay más que hostelería y compras para todos los presupuestos. A poca distancia de la plaza Nueva, porticada al estilo neoclásico, se encuentran el teatro Arriaga; el Museo Arqueológico, Histórico y Etnográfico; el Museo de Arte Sacro; la catedral de Santiago -del siglo XIV, el edificio gótico más completo de su estilo en toda Vizcaya, a pesar de las intervenciones posteriores-, y el mercado de la Ribera, una construcción de 1929 que presume de ser el mercado cubierto municipal más grande de Europa.

2 Getx o y el mar Cantábrico

El metro acerca Bilbao al mar por sólo 1,15 euros, el precio del billete para viajar desde el centro de la capital hasta Getxo, a 15 kilómetros. La desembocadura de la ría está rematada por el puente Bizkaia, una estructura de hierro que une desde 1893 la localidad de Portugalete, en la margen izquierda, con Las Arenas, en la derecha. El transbordador del puente Bizkaia, el puente colgante de Portugalete, según la denominación popular, ha llevado ya de una orilla a otra a más de 600 millones de pasajeros. A su función de transporte ha sumado la de mirador sobre El Abra. Dos ascensores dan acceso a una pasarela peatonal que, situada a 50 metros de altura, permite disfrutar de las vistas sobre el Cantábrico y los muelles del puerto de Santurtzi. Desde la base del puente en Las Arenas, bordeando la bahía, se despliega la zona residencial en la que en las primeras décadas del siglo XX se asentó la alta burguesía vizcaína. Las huellas de aquella época son patentes en los palacetes, muchos obra del arquitecto bilbaíno de origen irlandés Manuel María Smith, que se encuentran en la zona. Pero Getxo también conserva reminiscencias del pasado pesquero en las callejas empedradas del Puerto Viejo de Algorta, y su buena oferta de tascas y restaurantes.

3 Grandes paisajes a 35 kilómetros

La Unesco declaró en 1984 a Urdaibai reserva de la biosfera en reconocimiento del interés medioambiental de la comarca. Urdaibai se extiende sobre 220 kilómetros cuadrados -el 10% de la superficie de Vizcaya-, incluye a 12 municipios y cuenta con una población de 45.000 personas, en un 80% concentradas en las villas de Gernika y Bermeo. Urdaibai no está limitado por fronteras administrativas, sino por la cuenca del río Oka, que a partir de Gernika se convierte en ría que, inundada por el mar, recorre 12 kilómetros antes de desembocar en un impresionante estuario. Es la joya natural más cercana a la conurbación del Gran Bilbao, a unos 35 kilómetros de la capital vizcaína, y un humedal de extraordinaria importancia por la riqueza de su flora y su fauna. Su belleza paisajística se enriquece con otros muchos atractivos: Mundaka es un paraíso para la práctica del surf, Laga y Laida son playas de arenas finas; Elantxobe, un encantador pueblo pesquero, y el Bosque pintado, de Agustín Ibarrola, un ejemplo de intervención artística en la naturaleza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de septiembre de 2003