_
_
_
_
Reportaje:

Consumo selectivo

El sector cree que el despegue de la agricultura ecológica depende de la demanda interna

Carrícola es un municipio de apenas 81 habitantes. Ubicado en la Vall d'Albaida, su actividad agraria está dirigida principalmente al cultivo ecológico. Juan Cháfer dio sus primeros pasos en esta actividad hace 30 años. Corrían los años setenta cuando Joan Martorell, jefe de promoción comarcal de Agricultura de Valencia, le habló por primera vez de la agricultura respetuosa con el medio ambiente. En la actualidad Cháfer es presidente de la Cooperativa Vall-Bio de Carrícola, fundada hace una década y en la que trabajan alrededor de 40 agricultores de este municipio y de los vecinos de Bèlgida y Atzeneta d'Albaida. Cada año salen de esta cooperativa más de mil toneladas de frutas y hortalizas que se comercializan principalmente en Inglaterra y Alemania aunque también en otros países europeos, sobre todo en los nórdicos. Un pequeño porcentaje de esa producción queda para el mercado doméstico. El consumo ecológico en el mercado valenciano, en este caso, está aún casi en mantillas.

"Que la agricultura ecológica tenga un despegue importante depende del consumo interno", asegura Jesús Sanchis, agricultor ecológico valenciano y responsable del área de Agricultura Ecológica de COAG (Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos). Por el momento, la exportación es el principal destino de estos productos y absorbe algo más del 80% de la producción. Mientras, el consumo interno crece despacio.

La opinión es generalizada. Jaume Aguado, técnico responsable de Agricultura ecológica en la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) considera que este sector está todavía "subdesarrollado" para sus posibilidades porque el consumo interno es bajo. Desde el sector agrario se destaca la falta de concienciación social hacia este tipo de productos. También reconocen que en muchas ocasiones aún no son fáciles de encontrar. Un sondeo realizado por el Ministerio de Agricultura indica, por ejemplo, que tres de cada diez supermercados consultado vende productos ecológicos, mientras que únicamente el 4,5% de los restaurantes entrevistados usaban este tipo de productos. El sector agrario considera importante que las distintas administraciones realicen campañas de información al consumidor sobre los beneficios de estos productos. Campañas específicas que potencien el consumo que en estos momentos no realiza la Consejería de Agricultura. El Ministerio de Agricultura, por su parte, prepara un Plan Estratégico de Agricultura Ecológica que prevé aplicar entre 1994 y 1996 y con el que pretende, entre otras cuestiones, estimular la producción, la industria que rodea esta actividad y el consumo interno. El Ministerio espera presentar el plan definitivo en diciembre de este año. La Unió de Llauradors, por su parte, está impulsando la creación de una cooperativa valenciana de comercialización de productos ecológicos dirigida principalmente al mercado autonómico. La organización agraria estima que la cooperativa empezará a funcionar el próximo mes de noviembre.

La formación de los agricultores en las prácticas ecológicas es otro punto fundamental para su evolución. El temor de los productores a que las plagas arruinen las cosechas es una de las preocupaciones que detecta el responsable de AVA. Miedos, explica, que se deben eliminar con formación y a través de cursos que solicitan a la Administración. Jaume Aguado comenta que en el segundo semestre de año hay previstos once cursos de agricultura ecológica en la Comunidad Valenciana.

Un 26% más de superficie

La superficie ecológica en España crece cada año. En 2002, la superficie destinada a esta práctica aumentó en el país un 37%, debido principalmente a la evolución de Andalucía, que cerró el año con algo más de 225.000 hectáreas de cultivo ecológico, 118.000 más que un año antes. En la Comunidad Valenciana, la superficie ecológica creció el año pasado un 26% en comparación con 2001 hasta situarse en casi 23.000 hectáreas. Casi la mitad de esta superficie está en la provincia de Castellón mientras que por la cola está Valencia, con apenas 4.000 hectáreas. En 1996, la superficie ecológica valenciana era de 2.181 hectáreas, según la Consejería de Agricultura. En conjunto, la Comunidad Valenciana es la sexta autonomía en cifras absolutas en superficie de cultivo ecológico. El número de productores creció un 12% y alcanzó los 751.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_