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Los expertos abogan por incluir fotos del daño del tabaco en las cajetillas

Las advertencias sanitarias en las cajetillas de tabaco dejan de tener efecto con el tiempo y lo ideal sería añadirle fotografías y cambiarlas periódicamente para que mantengan el impacto en la población. Ésta es una de las conclusiones de un estudio presentado en la XII Conferencia Mundial sobre Tabaco y Salud que ayer concluyó en Helsinki (Finlandia), donde han participado 2.200 representantes de Gobiernos, instituciones sanitarias, centros de investigación y organizaciones no gubernamentales de 130 países.

"Las cajetillas de cigarrillos deberían contener imágenes de aquellos órganos vitales que el tabaco inexorablemente daña", afirma Gerard Hastings, director del estudio sobre el impacto de las etiquetas de los cigarrillos y del Centro de investigaciones para el control del tabaco del Instituto del Cáncer del Reino Unido. Hastings realizó el trabajo en siete países europeos, entre ellos España. El estudio lo ha financiado la Comisión Europea.

Una directiva sobre etiquetado del tabaco establece que las advertencias sanitarias cubrirán el 30% de la parte delantera de la cajetilla y un 40% de la parte trasera. En España entra en vigor en septiembre. Además, la norma establece que la comisión redactará un protocolo sobre cómo incluir fotografías y gráficos en el futuro, informa Rafael Méndez. Para ello, la comisión encargó el estudio a Hastings.

El estudio siguió las reacciones de grupos de consumidores desde 16 años hasta 64, frente a etiquetas con una pequeña advertencia, como también a las nuevas etiquetas y una amplia gama de advertencias gráficas. "El resultado nos muestra que es de vital importancia estar permanentemente renovando los mensajes. Por ejemplo, las pequeñas advertencias en el dorso de las cajetillas ya habían perdido toda su eficacia", afirma Hastings.

Fatiga del mensaje

Según el estudio, el fumador termina fatigándose del mensaje y termina por ignorarlo. Actualmente Canadá y Brasil utilizan una agresiva campaña visual del daño causado por el tabaco Según Hastings, estas campañas están teniendo buenos resultados.

La investigación reconoce que el nuevo formato ha aumentado la credibilidad de los mensajes entre los consumidores. Esto es particularmente claro en los países del norte de Europa, donde cada vez son más las personas que consideran dejar el tabaco. Los resultados son mucho más pesimistas en los países del sur del continente, donde existe una enraizada cultura favorable al consumo de tabaco.

Según el estudio, las etiquetas con un teléfono donde pedir ayuda fueron bien recibidas por los consumidores. "Como en muchos otros aspectos de la vida, tenemos que escuchar al afectado para que él nos escuche. No se trata sólo de imponer disposiciones legales", asegura Hastings.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de agosto de 2003