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Las familias en las que ningún miembro trabaja aumentan un 40% en siete años

Un estudio sobre el año 2001 contabiliza 198.827, el 28% del total de la comunidad

El número de familias en las que todos sus integrantes se encuentran inactivos, es decir, que no perciben ingresos por trabajar ni están buscando un empleo, ha aumentado un 40,2% en el País Vasco en el periodo comprendido entre los años 1994 y 2001. Es el incremento más importante registrado en España después del de La Rioja y muy por encima de la media nacional, que roza el 20% en ese plazo. El hecho de estar inactivo no significa que una persona no pueda disponer de otros ingresos diferentes a los propios de una nómina, como pueden ser los procedentes de una pensión.

Los datos proceden de un pormenorizado estudio realizado por Caixa Catalunya con datos del INE sobre la evolución de la situación laboral de los hogares españoles entre 1994 y 2001. Este periodo incluye toda la segunda mitad de la década de los noventa, caracterizada por la buena marcha de la economía en la comunidad autónoma vasca, lo que llevó al empleo a alcanzar máximos históricos.

Según el informe, la disparidad regional en los hogares donde todos sus miembros están trabajando y en aquellos en los que todos sus miembros se encuentran parados es muy grande y la diferencia ha tendido a acentuarse en los últimos años. En el País Vasco, las familias con todos sus miembros inactivos crecieron en 56.985, pasando de las 141.843 registradas en 1994 a las 198.827 de 2001, lo que supone un 28,3% del total.

Cuestión aparte es el número de familias con todos sus integrantes en paro, ya que, a diferencia de los inactivos, no tienen ingresos, pero están buscando una colocación para obtenerlos. Un total de 18.220 padecía esta situación en el año 2001, lo que representa el 2,6% de los hogares vascos. Se trata de uno de los porcentajes más bajos de España junto a los de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Castilla y Léon y Castilla-La Mancha.Todas estas comunidades se situaban por debajo de la media española, que era de 3,8%. En 2001 sólo Extremadura y Andalucía presentaban un porcentaje de familias en situación total de paro superior al 5%.

El incremento de la tasa de actividad femenina y la reducción del paro en este colectivo ha sido determinante, según refleja el informe, para que crezca el número de miembros ocupados en las familias. En el caso de Euskadi, la rápida incorporación de la mujer al mercado laboral absorbió casi en su totalidad el empleo creado. A pesar de estos avances, la alta tasa de paro femenino que perdura aún hoy se debe, fundamentalmente, a que cada vez son más las mujeres que desean acceder a un trabajo retribuido. Madrid tiene la mayor proporción de personas ocupadas por familia, seguida de las comunidades del País Vasco, Baleares, Canarias, Navarra y Murcia.

El lado más positivo del estudio se refiere al pleno empleo dentro de las familias, el factor que más protege y ayuda frente a eventuales crisis económicas. También en este apartado las diferencias entre las comunidades son grandes. En Euskadi, el 58,9% de las familias (414.650 en total) tenía a todos sus miembros trabajando en 2001, lo que supone 9,3 puntos más que en 1994. En el lado opuesto, en Extremadura sólo el 47,1% de sus familias tenía a todos sus integrantes con trabajo.

Mejor que la media

La clasificación está encabezada por Baleares, donde el porcentaje alcanzaba en 2001 hasta el 66,5% de los hogares de esa comunidad frente a la media española del 57,1%. Junto a Extremadura, Andalucía, Asturias, Castilla y León, Galicia y Castilla-La Mancha se situaban por debajo de la media nacional.

En su conjunto, el País Vasco presenta una situación mejor que la media española en casi todos los apartados que se analizan. Las importantes transformaciones que experimentó la estructura laboral de Euskadi a lo largo de la década de los noventa ha posibilitado las mejoras, especialmente la paulatina rebaja de la tasa de paro. Sin embargo, los cambios también han ido acompañados de aspectos negativos, como la precariedad laboral. Los contratos laborales se han disparado por la constante expansión y ante el temor a que se produjera una crisis.

Coincidiendo con la difusión del mencionado estudio de Caixa Catalunya, ayer se conocieron los datos del paro correspondientes al pasado mes de julio. El paro no descendió debido, sobre todo, al mal comportamiento del sector servicios. El número de parados registrados en las oficinas del Inem en Euskadi subió en 256 personas en comparación con el mes anterior, situándose la cifra de paro registrado en 69.902 trabajadores y la tasa sobre población activa en el 7,02%. En términos relativos, la subida fue del 0,37% en relación a junio y de un 0,04% (26 personas) en comparación con el mes de julio del año pasado. En los tres años anteriores, el paro en julio varió de diferente manera: en 2000 bajó en 945 personas (un 1,28% menos), en 2001 subió en 482 (0,70%) y en 2002 se incrementó en 825 (1,19%).

Vizcaya fue el único territorio de la comunidad autónoma donde descendió el número de parados (406 desempleados menos), por lo que la tasa se redujo en un 1,01% en relación a junio hasta situarse en el 7,69%. Mientras, en Guipúzcoa los parados subieron en 636 personas (3,19% más que en junio), quedando la tasa de paro en el 6,25%. En Álava, subió en 26 personas (0,28%), dejando la tasa en el 6,35%.

El sindicato Comisiones Obreras achacó a la "grave situación de precariedad laboral" el aumento del desempleo registrado en Euskadi y advirtió contra "la excesiva temporalidad y la falta de oportunidades para las mujeres".

Por su parte, el número de parados en Navarra subió en un total de 363 personas en relación con junio. Así, el número de desempleados se situó en 17.083, el 6,75% de la población activa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de agosto de 2003