Urbanismo rechaza el plan general de Brunete, que preveía 13.500 nuevas casas

El municipio asegura que los errores sólo son formales y que los corregirá en breve

El Plan General de Urbanismo de Brunete ha sufrido un nuevo revés. La Comunidad lo ha devuelto al Ayuntamiento para que corrija los defectos formales que impiden su aprobación. Según Urbanismo, el plan incumple los "requisitos administrativos exigidos", lo que hace imposible determinar si se han subsanado los problemas que llevaron a rechazar el plan en noviembre de 2002, entre otros, la construcción de viviendas junto a zonas protegidas. El Ayuntamiento, del PP, quiere edificar con este plan 13.500 nuevas viviendas, con lo que alcanzaría los 50.000 residentes.

La Comisión de Urbanismo, máximo organismo decisorio en temas de desarrollo urbanístico, no estudiará todavía el Plan General de Brunete. La razón está en que el mes pasado, la Consejería de Urbanismo devolvió el plan al Ayuntamiento, gobernado por el PP, por considerar que no reunía los requisitos administrativos necesarios para ser aprobado por la Comisión. Entre ellos, según Urbanismo, los informes sólo vienen avalados por "una única diligencia del secretario", en vez de hacerse constar las aprobaciones plenarias que todo plan general requiere.

Los técnicos de la consejería sostienen, además, que la documentación presentada no es precisa y que, por lo tanto, no pueden determinar qué documentos son los que tienen que aprobar. Los problemas de procedimiento son tales que la consejería hace constar en su contestación al Ayuntamiento de Brunete que ni siquiera entra en el análisis urbanístico del plan. En el documento oficial remitido al Consistorio el pasado 11 de junio, la Consejería de Urbanismo responde: "De un primer examen se desprende que el expediente municipal instruido, en cuanto al procedimiento administrativo se refiere, no reúne los requisitos exigidos por la legislación aplicable".

El proyecto enviado por el Ayuntamiento de Brunete, municipio situado al pie de la sierra de Guadarrama, pretende levantar 13.500 nuevas viviendas en 561 hectáreas de suelo. Con esta cifra, la población crecería de 6.037 (según datos de 2001) a cerca de 50.000 habitantes. Es decir, sería como colocar Majadahonda (50.683 habitantes, según datos de 2001) al lado de Brunete. Según el PP, que gobierna en el municipio, la localidad ha sufrido una situación de estancamiento en su desarrollo. Para modificar esta situación, el Ayuntamiento elaboró un nuevo plan general y lo entregó en la consejería, que lo devolvió el mes pasado.

Éste ha sido el segundo revés que sufre el proyecto. En noviembre de 2002 la Comunidad obligó al municipio a modificar parte de ese plan debido al fuerte impacto medioambiental que podría sufrir la zona protegida del Parque Regional de Guadarrama. Además de la Consejería de Medio Ambiente, más de mil particulares e instituciones alegaron entonces. El Ayuntamiento se comprometió a rectificar el proyecto, pero la documentación presentada no lo refleja, según fuentes del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

El concejal de Urbanismo de Brunete, Juan Tomé (PP), considera que sólo se trata de defectos de forma que "en breve" serán subsanados por el municipio. "No es que nos hayan rechazado el proyecto. Lo que nos han dicho simplemente es que había problemas en la presentación de los documentos y que por eso nos los devuelven. Si no lo hicieran, el plan se podría aprobar por silencio administrativo, y eso no lo desea la Comunidad".

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Para Tomé, la transformación de Brunete es sostenible porque se haría progresivamente, en un periodo de unos 20 años. "Llevamos desde 1981 con un plan que impide a Brunete crecer como otros pueblos de la zona", señala Tomé, para quien un crecimiento del municipio hasta los 50.000 habitantes es desorbitado: "Dependerá de la demanda, pero a mí me cuesta creer que por permitir 13.500 casas vayamos a llegar a esa cifra".

50.000 habitantes

La oposición socialista no opina lo mismo y asegura que los convenios firmados con los constructores que quieren construir en la localidad harán que se llegue a esa cifra de 50.000 habitantes en menos de ocho años. Este grupo ha denunciado el plan ante la Fiscalía de Medio Ambiente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Lo cierto es que Brunete es de los municipios que más han crecido en los últimos años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, con el plan de 1981 el municipio pasó de 1.120 habitantes en ese año a 6.037 en 2001, con un crecimiento de 439,02%, que lo sitúa en el decimotercer lugar de los municipios de Madrid con mayor crecimiento, por delante de otros pueblos de la misma zona como Las Rozas.

Tina Guillem, edil del PSOE, considera que el plan presentado es insostenible desde el punto de vista ambiental. "Brunete necesita un plan de de ordenación urbana como el comer, pero no este plan", señala Guillem. "Desde el punto de vista ambiental es una ruina. Se pretende construir tres campos de golf de un millón de metros cuadrados y no se ha hecho una previsión de las depuradoras que necesitaría tanta población", añade.

Para los socialistas, la razón de que la Consejería de Urbanismo haya devuelto el plan está en que la documentación que se ha sometido a aprobación no es la misma que se aprobó en el pleno del 29 de noviembre de 2002, el único documento sobre el que pueden actuar las distintas consejerías.

La organización Ecologistas en Acción critica el plan porque "supone un crecimiento exagerado que produciría un fuerte impacto medioambiental en el Parque de Guadarrama". "Los encinares y pinares de la zona ya están lo bastante castigados por el este para que ahora los castiguemos por el oeste", afirma un portavoz de esta organización.

"Hemos manifestado a la Consejería de Medio Ambiente que el plan sería muy dañino para esta zona protegida", señala el mismo portavoz, para quien la construcción de las 13.500 viviendas crearía un desequilibrio en el municipio, "que se convertiría en una ciudad".

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