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Telefónica eliminará 15.000 empleos en 5 años, pero avisa de que será insuficiente si no cambia la regulación

Telefónica de España concretó ayer el alcance de su expediente de regulación de empleo (ERE), que supondrá la salida de la empresa de 15.000 de sus 40.659 trabajadores, 5.000 más sobre los inicialmente previstos. La propuesta de la operadora se desarrollaría en cinco años (2003-2007) mediante "desvinculaciones voluntarias" a través de fórmulas que se intentarán pactar con los sindicatos.

La operadora justifica la presentación del ERE por el escaso crecimiento del mercado y, sobre todo, por el exigente marco regulatorio del Gobierno que ha configurado un "entorno de competencia desigual, que estrangula las posibilidades de crecimiento de Telefónica de España". Por ello, advierte de que el plan será "insuficiente si no viene acompañado de un cambio en el marco regulador tal y como se propicia desde la Unión Europea, que estimule el crecimiento del mercado y garantice a los operadores inversores la rentabilidad de su esfuerzo".

Las fórmulas del expediente de regulación (bajas incentivadas, prejubilaciones, planes de capitalización, etcétera) comenzarán a negociarse a partir de hoy con los sindicatos, con los que se pretende llegar a un acuerdo en el plazo de un mes, informaron en fuentes de la empresa.

No obstante, aunque el ERE es voluntario, la empresa prevé conseguir 4.500 adhesiones en lo que queda de año, con un compromiso de que en cinco años no habrá despidos colectivos. Se trata del mayor ajuste de empleo que presenta una firma española en los últimos años, superando incluso a la que llevó a cabo el Santander Central Hispano (SCH) en 1999, con motivo de la fusión.

Coste para la empresa

La operadora aclaró que este ajuste no tendrá ningún coste para la Seguridad Social, y será asumido en su totalidad por la empresa. Fuentes del mercado estiman que dicho coste será superior a los 3.500 millones de euros.Precisamente, la compañía se queja de que ha tenido que asumir en solitario el coste cercano a los 6.400 millones de euros de los ajustes de plantilla que ha realizado en los últimos años "sin que se hayan aceptado como costes imputables a la transición a la competencia". Telefónica de España, la filial de telefonía fija del grupo, registró un beneficio neto en 2002 de 807,9 millones de euros, un 25% menos que un año antes.

En la memoria justificativa del expediente, Telefónica señala que ha tenido que "enfrentarse al marco regulador más exigente de Europa, endurecido en repetidas ocasiones" y que, a su juicio, ha favorecido "el modelo de reventa y perjudicado a los operadores inversores".

Telefónica culpa al regulador (Gobierno y Comisión del Mercado de Telecomunicaciones ) de beneficiar a sus competidores al haber forzado una bajada de precios superior al 50% sin reconocerle ninguna contrapartida, y limitando su capacidad de maniobra de Telefónica, fijando sus precios minoristas y mayoristas, obligándole a asumir el coste del servicio universal e impidiéndole recuperar a los clientes perdidos.

La reacción de los sindicatos con mayor presencia en el comité de empresa (CC OO y UGT) ha sido de tímido rechazo, a la espera de conocer hoy los detalles del ERE. Tan sólo CGT, con dos representantes en el comité, anunció ayer la convocatoria de una huelga para protestar por el expediente. IU exigió al Ministerio de Trabajo que no apruebe el ERE, y el PSOE dijo que se debe más a las "aventuras" del UMTS y de Terra que a la regulación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de junio de 2003