Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:JOAQUÍN DOBLADEZ SORIANO | Director del Instituto Andaluz de la Juventud

"La derecha ha intentado criminalizar a los jóvenes"

Cordobés. 30 años. Está al frente del organismo autonómico encargado de velar por los intereses de la población más joven desde 2000. Acaba de impulsar el proyecto de ley de participación juvenil aprobado hace una semana por el Consejo de Gobierno.

Pregunta. La religión vuelve a tener mucho peso en la enseñanza. ¿Qué le parece?

Respuesta. Vivimos en un estado laico y aconfesional. No tiene sentido que se plantee la religión como una asignatura que tendrá un peso importante en el desarrollo de la vida académica del joven. No ha sido una decisión acertada el camino que se está tomando, hay otros conocimientos que deben pesar en un expediente académico.

P. ¿Qué habría que reforzar en los planes de enseñanza?

"El alcohol es un peligro potencial y es la droga de la que más se abusa"

"La píldora poscoital cubre una necesidad que la gente estaba demandando"

R. El planteamiento de la Logse es muy valioso porque vino a plantear un concepto integral de la enseñanza e introducía una serie de cuestiones valiosas como la educación para la paz, la solidaridad o la tolerancia. Es un paso adelante porque la educación tiene que preparar al individuo desde el punto de vista académico y desde el personal, fomentando además una actitud crítica.

P. ¿Qué falla para que todavía haya embarazos no deseados y abortos entre las jóvenes?

R. Hay dos palabras que son claves. La información y la prevención. La información es lo que posibilita a la gente poder decidir y ser más libre y disfrutar con más libertad su sexualidad. Creo que determinados sectores han obviado esa realidad y eso tiene sus efectos. Hay que seguir trabajando en ese camino. La estrategia no puede ser la del avestruz.

P. ¿Es un buen instrumento la píldora poscoital?

R. Fue una decisión valiente de la Consejería de Salud a la hora de poner en marcha un mecanismo que en situaciones límites se plantea como un fármaco eficaz. Se cubre una necesidad que la gente estaba demandando, gran parte de las llamadas a nuestro teléfono de información sexual planteaban el haber llegado a una situación en la que no sabían qué hacer, en la que necesitaban un mecanismo de urgencia. Hay que incidir mucho en que es para una situación de emergencia, no es un anticonceptivo al uso. La clave sigue siendo la información y la prevención. Nosotros seguiremos recomendando el uso del preservativo como el método más eficaz para evitar los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual, pero evidentemente la píldora poscoital cubre una necesidad social que existía.

P. ¿Contemplan nuevas medidas para difundir el uso de los preservativos? ¿Es partidario de instalar máquinas expendedoras en centros educativos?

R. Me parece una idea interesante, pero vamos a seguir con el camino seguido hasta ahora que es la información y la prevención. Hacemos campañas puntuales dos veces al año, en verano y en diciembre.

P. ¿Los jóvenes que van al botellón son los mismos que luego se movilizan contra la guerra? ¿Hay juventudes distintas y distantes?

R. Hay una juventud muy heterogénea, pero es compatible que un joven sea comprometido y trate de disfrutar de su tiempo de ocio. La derecha ha intentado criminalizar a los jóvenes, pasó de llamarlos JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados) a borrachines de fines de semana en muy poco tiempo. En Andalucía contamos con gente joven con gran nivel de preparación, tienen una actitud emprendedora y un alto grado de sensibilidad social. En el proceso de segunda modernización los jóvenes son una pieza clave. La derecha ha gobernado a espaldas de los jóvenes. Se ha producido un divorcio entre la derecha y la juventud, algo que quizá le había funcionado hace años.

P. ¿Hay alternativas de ocio al botellón que realmente resulten tentadoras para los jóvenes?

R. En los planes alternativos se debe contar con la gente joven desde el inicio del proceso. En algunos ayuntamientos se han hecho esfuerzos de inversión para ofrecer alternativas a las que los jóvenes no han acudido. No se puede trabajar con jóvenes sin contar con ellos. El ocio de la gente joven no ha sido un problema hasta que se ha convertido en un problema de convivencia. Desde las administraciones públicas no nos hemos preocupado de qué hacían los fines de semana. Ahora todo hay que reestructurarlo y meditarlo. Las soluciones no se van a dar de la noche a la mañana.

P. ¿Le parece buena idea la creación de áreas segregadas, de botellódromos?

R. Hay que seguir trabajando en la prevención e intentar fomentar hábitos de vida más saludables entre los jóvenes. No soluciona el problema mañana pero ayuda a lograr algunos cambios a medio plazo. El planteamiento de algunos ayuntamientos de crear una zona restringida para evitar los problemas de convivencia de que los jóvenes tomen los centros de las ciudades hay que consultarlo primero con los propios jóvenes porque puede suceder que se monten esas estructuras y no vayan. Si se hace de forma consensuada y se da con las claves de qué oferta de ocio se debe hacer es posible que los jóvenes asistan. Eso tiene sus virtudes y sus defectos. Se evitarían accidentes de tráfico los fines de semana, que es la primera causa de mortalidad juvenil, si se pone un transporte público, pero por otra parte las ciudades son para el disfrute de todos los ciudadanos. Hay que intentar encontrar un equilibrio que se consigue con diálogo.

P. ¿Pero usted es más partidario de que se comparta el mismo espacio urbano?

R. Las ciudades deben ser espacios abiertos donde debe haber una convivencia y todas las partes deben acomodarse y realizar un esfuerzo. Estructuras de ese tipo pueden resolver cuestiones concretas, pero hay que fomentar hábitos de vida más saludables y contar con ellos en el diseño de programaciones.

P. ¿Es el alcohol la droga de mayor riesgo para los jóvenes?

R. Creo que sí. El alcohol tiene el problema añadido de que por mucha gente no está considerardo como una droga y está socialmente más aceptado que otras sustancias. El alcohol es un peligro potencial y es la droga de la que más se abusa.

P. Además de factores externos como la precariedad laboral, ¿hay una comodidad generacional que también influye?

R. Los factores son externos. Hay problemas estructurales que hacen que la gente joven cada vez se emancipe más tarde. El acceso al empleo es uno de los problemas básicos y el de la vivienda. La gente también es consciente de que el mercado laboral es más exigente y eso alarga el proceso formativo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de junio de 2003