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La mujer asesinada por su ex marido en Barcelona lo había denunciado 54 veces

El hombre fue multado hace dos semanas por incumplir una orden de alejamiento

El hombre que mató a martillazos a su ex mujer en el portal de su casa en Barcelona, el pasado martes, había sido denunciado por la víctima en 54 ocasiones en los últimos 10 años. Un total de 15 juzgados de esta ciudad tramitaban estas denuncias, algunas de las cuales ya habían concluido en condena. La última se produjo hace apenas dos semanas, cuando el hombre fue condenado a 720 euros de multa por quebrantar la medida de alejamiento impuesta por un juez y a otras dos multas de 30 euros por una falta de amenazas y otra de injurias contra la ex esposa.

Pedro Martínez Bustos, de 49 años, había sido detenido en varias ocasiones por insultos y amenazas de muerte hacia Ana María Fábregas Escuder, de 52 años, primero siendo marido suyo y después ex cónyuge. En los registros judiciales consta que las denuncias se iniciaron en 1993 con dos comparecencias de la mujer. Hasta el año 2000 no volvió a producirse ninguna denuncia y a partir de entonces se incrementaron de forma espectacular, especialmente en lo que va de año, cuando la mujer ya había presentado 34 denuncias a raíz de las amenazas de muerte que sufría tras la separación matrimonial.

Los vecinos del popular barrio barcelonés de Sant Andreu, donde se produjo el crimen, aseguraron ayer que la víctima vivía "con mucho miedo" porque el agresor la acosaba y amenazaba continuamente. Fuentes judiciales citadas ayer por la agencia Efe señalaron que una de las últimas detenciones se produjo el pasado 29 de enero, cuando el hombre fue conducido al juzgado de guardia y quedó en libertad con la prohibición de acercarse al domicilio de la víctima a menos de 100 metros y comunicarse con ella.

Esa medida cautelar ha sido incumplida por el marido en los últimos meses, lo que había provocado más denuncias de la mujer. Sin embargo, en el momento de ratificar la denuncia, la mujer se echaba atrás en muchas ocasiones y aseguraba al juez que perdonaba al agresor y que confiaba en que no la volvería a maltratar. Pero nada de eso ocurrió en este caso, como suele ser habitual en situaciones de violencia doméstica.

Por ese motivo, Pedro Martínez Bustos afrontó el pasado 29 de mayo un juicio de faltas por amenazar de muerte a su ex esposa y por injuriarla. La sentencia le condenó a sendas multas de 30 euros y otra de 720 euros por quebrantar la medida de alejamiento.

Amenazas en el contestador

La sentencia relata que el pasado 18 de mayo el hombre llamó por teléfono a su ex mujer y le dejó grabado en el contestador un mensaje en el que aseguraba: "Eres una puta, te voy a matar". Al día siguiente, recuerda el juez, la abordó por la calle para insultarla de nuevo y hasta la agarró por el jersey en tono amenazante. Un vecino le disuadió y la policía detuvo al agresor al cabo de unos minutos a unos 50 metros del domicilio de la ex esposa.

El pasado día 3, una semana antes de producirse el crimen, el hombre declaró en un juzgado de instrucción de Barcelona y negó haber amenazado a su ex mujer. En este proceso, la víctima declaró que no quería causar ningún mal a su ex compañero y que se conformaba con que se dictase una orden de alejamiento porque era un alcohólico.

La abogada María José Varela, defensora habitual de mujeres maltratadas, aseguró ayer que este caso evidencia que "los poderes públicos y la justicia no tienen una visión clara y global para luchar contra la violencia doméstica, sino que todo son parches". En este sentido, censuró los efectos negativos que tiene para la mujer maltratada la ley de juicios rápidos "porque aumenta su indefensión".

Joaquim Bayo, juez decano de Barcelona, compartió también este criterio, pero precisó que la próxima modificación del Código Penal tipifica como delito la violencia doméstica y que existe otra iniciativa legislativa para que un juez penal pueda adoptar medidas civiles para proteger a la víctima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de junio de 2003