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El Gobierno fijará el 70% del contenido de todas las carreras

Desaparecen las diplomaturas y las ingenierías técnicas y se crea el título oficial de máster

Se acabaron las diplomaturas y las ingenierías técnicas. A partir del curso 2004-2005 empezarán las nuevas carreras, de cuatro años (excepcionalmente, de tres), al fin de las cuales se obtendrá el título de licenciado, ingeniero o arquitecto. Después puede hacerse un máster oficial y de especialización, de uno o dos años, imprescindible para empezar el doctorado. El Gobierno decidirá, sin consultar al Consejo de Coordinación Universitaria, el contenido del 70% de cada carrera. De esa forma, una misma titulación será prácticamente igual en toda España. El Gobierno decidía hasta ahora el 30%.

El Consejo de Ministros empezará a aprobar los nuevos planes de estudio en octubre, y desde esa fecha ya no podrá presentarse ningún proyecto académico que no se ajuste a estos reales decretos que desarrollarán la Ley de Universidades, aprobada en diciembre de 2001. En 2010 los nuevos planes deben haberse generalizado para ajustarse a la Declaración de Bolonia, que unifica los estudios superiores de todos los europeos.

Sin embargo, los responsables de Educación de la UE no han llegado todavía a un acuerdo sobre la duración de las nuevas carreras aunque, en principio, la inclinación en Europa es hacia los tres años en lugar de los cuatro por los que ha optado el Gobierno español.

Hay que hacer una salvedad para las titulaciones de Medicina y Arquitecura, que están sujetas a directivas de la UE aún por definir. Los dos reales decretos que regulan los nuevos estudios

superiores, de grado y posgrado, tendrán validez también para las universidades privadas. Ahora entran en fase de debate, pero los borradores que presentó ayer la ministra de Educación, Cultura y Deportes, Pilar del Castillo, presentan las siguientes novedades:

- Grado y posgrado. Las nuevas carreras no tendrán dos ciclos, como hasta ahora, sino uno solo, el de grado (180 o 240 créditos). Estas enseñanzas serán generalistas dentro de un ámbito científico, técnico o artístico por lo que no podrán incorporar el reconocimiento oficial de especialidades. Esto genera incertidumbre sobre qué pasará con las actuales carreras que ya son muy especializadas. Los estudios de posgrado otorgarán el título de máster (uno o dos años) si se cursan un mínimo de 60 créditos (máximo 120). El máster estará dividido en dos partes: una de formación académica avanzada y otra de iniciación a la investigación o de especialización profesional (quizá la especialización que no se consigue en el grado). Al finalizarlo, el alumno hará una exposición pública ante un tribunal académico. El posgrado se completa con el título de doctor, que se alcanza una vez completada la tesis. Para ser admitido en el doctorado el estudiante deberá haber superado un mínimo de 300 créditos en el conjunto de sus estudios universitarios de grado y posgrado.

- Evaluación. La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación será la encargada de evaluar el desarrollo de los nuevos programas de posgrado con arreglo a los criterios que la propia agencia deberá elaborar.

- Otras escuelas. Cada universidad podrá crear una escuela de posgrado o compartirla con otras universidades, que actuarán como órgano coordinador de dichos programas. El Gobierno aprobará la relación anual de estos programas. Los estudiantes podrán acceder a cualquiera de ellos, relacionados o no con su currículo universitario, una vez que el órgano correspondiente lo admita.

- Nuevos títulos. El mapa de titulaciones sufrirá cambios. El Gobierno determinará cómo homologar los títulos anteriores a los nuevos, así como la convalidación y adaptación de las enseñanzas.

- Horas de docencia. La docencia, teórica y práctica, no excederá el 50% del total de créditos asignados a la materia. El resto será tiempo que el alumno dedique a preparar la asignatura.

- Estudio conjunto. Las universidades podrán, mediante convenios, elaborar planes de estudio conjuntos, entre las españolas y con las europeas, para que los estudiantes puedan cursar la misma carrera en centros distintos. Es una medida para favorecer la movilidad del alumnado.

- Antiguos másteres. Los estudios de posgrado impartidos en centros no universitarios darán derecho a la obtención de un título, pero no será oficial. El Gobierno determinará los requisitos y el procedimiento para que alguno de estos títulos pueda ser declarado equivalente al máster oficial. Los centros universitarios podrán impartir también enseñanzas de posgrado para la obtención de diplomas o títulos, pero no podrán llevar el nombre, ni parecido, de los títulos oficiales, es decir, máster. La ministra aclaró ayer que se podrá solicitar a las comunidades autónomas un reconocimiento como título oficial.

- Homologación de títulos. El Ministerio presentó ayer dos proyectos más de reales decretos. Uno de ellos regula las condiciones para homologar los títulos obtenidos en el extranjero. Este procedimiento se agilizará para que en lugar del año o año y medio que se emplea ahora en este trámite pueda concluirse en unos seis meses. El segundo es para homologar planes de estudio y títulos oficiales con validez en toda España.

Por otra parte, la responsable de Educación en el PSOE, Carme Chacón, hizó hincapié ayer en el número de años que ha decidido el Gobierno para las nuevas carrerras, cuatro, "mientras que en Europa la regla general es que sean de tres años y ocasionalmente de dos". Chacón habló del nulo presupuesto para estos cambios y criticó las prisas y la ausencia de debate: "Lo importante no es llegar el primero a clase sino ser el primero de la clase", explicó Chacón. Pidió un debate profundo y un gran consenso "que garantice la buena integración en Europa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de junio de 2003