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Alan Parker cree que el público se ha corrompido

El director presenta 'La vida de David Gale', un filme contra la pena de muerte

El cineasta Alan Parker (Londres, 1944) presentó ayer en Madrid La vida de David Gale, una severa crítica a la pena de muerte en Estados Unidos. La película, protagonizada por Kevin Spacey (David Gale), Kate Winslet (Elizabeth Bitsey Bloom) y Laura Linney (Constance Harraway), se estrena en España el próximo 6 de junio y viene precedida de una mala acogida por el público americano. "Cada vez es más difícil hacer películas serias y críticas en EE UU. Después del 11-S todo ha cambiado en ese país, casi resulta imposible realizar filmes en los que pueda criticarse el sistema americano. Ese cambio a mí me gusta muy poco", indicó ayer ante un grupo de periodistas.

Parker cree que el público europeo verá el filme desde una óptica diferente a la de los americanos. "En Europa, por tradición, se hacen películas más inteligentes y serias, aunque el público que las ve es bastante menos numeroso. A mí me gusta hacer filmes con integridad y creatividad intelectual, pero para un público mayoritario. Esa es una de las razones por las que mi carrera cinematográfica se ha desarrollado en Estados Unidos. Siempre me ha fascinado la magnificencia de Hollywood, su diversidad y hasta sus imperfecciones", afirma el cineasta. Aunque reconoce que "hay otro tipo de directores en Europa, como Pedro Almodóvar o Kean Loach, que hacen películas muy interesantes y que siempre tendrán su público". El cineasta se trasladó a vivir a Londres hace cinco años, aunque espera seguir trabajando en Estados Unidos.

"Mi película no cambiará el mundo, pero sí puede provocar debate"

Alan Parker, que ha dirigido filmes como El expreso de medianoche, Arde Mississipi, Evita, Bienvenidos al paraíso, The Commitments o Las cenizas de Ángela, recuerda que no fue nada fácil convencer a los estudios de Hollywood para hacer La vida de David Gale. "Sólo les convencí construyendo, desde el punto de vista dramático, un thriller policiaco". La película, que critica duramente la pena capital, tuvo un coste de 40 millones de dólares y hoy, según el realizador británico, por el tema que aborda no podría hacerse.

No todos los actores que participan en el filme comparten la posición de Parker en contra de la pena de muerte. "Sabía que no todos están en contra de la pena de muerte, pero para un actor lo importante es hacer bien su trabajo". En el filme se demuestra que el ser humano es capaz de llegar hasta el final para defender sus principios.

La película comienza cuando una periodista (Kate Winslet) entrevista a un profesor (Kevin Spacey), defensor de los derechos humanos y luchador en contra de la pena de muerte que, por una serie de circunstancias adversas, está a punto de ser ejecutado. David Gale fue acusado de asesinar a su compañera de protestas Constance Harraway.

Parker se ha destacado a lo largo de su carrera por realizar filmes en los que se entremezcla el componente social y el divertimiento. "Hay mucha gente que no está de acuerdo con esta manera de hacer cine. A mí me gusta. Me dicen que es demasiado europeo pero considero que es una combinación interesante". El director británico, que lleva treinta años en la dirección cinematográfica, no cree que películas como La vida de David Gale puedan llegar a cambiar el modo de pensar del individuo, pero sí provocar debate. "Tal vez me tenga que conformar con eso, que no es poco", apunta. Habla del presidente de Estados Unidos, George Bush, para decir que es "un presidente estúpido", y recuerda su etapa de gobernador de Tejas, en la que firmó 146 sentencias de ejecución. "Tal vez ello se deba a su propia personalidad".

A pesar de las críticas que hace a Estados Unidos, dice que sigue trabajando en ese país porque las películas que él hace nadie quiere hacerlas. "Ahora, a la gran mayoría le interesa otro tipo de cine. Creo que el público se ha corrompido con la producción de películas como Matrix o Harry Potter. Parece que no se quieren hacer películas más serias y sólo interesa el puro comercio".

Parker, que llevó al cine la novela Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt, un duro retrato de las miserias de la vida en Irlanda en el pasado siglo, no cree que se ponga a dirigir la segunda parte de esta novela: "Considero que es menos cinematográfica que la primera y no tengo demasiado interés. No descarto que alguien pueda hacerlo. No yo".

El realizador no tiene ningún nuevo proyecto cinematográfico en perspectiva, aunque sí literario, está finalizando su primera "novela de adulto", Sucker's kiss, una historia de amor ambientada en la California de los años treinta, y no descarta que, una vez que se publique, en noviembre, se traslade a la gran pantalla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 29 de mayo de 2003.