Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bajo perfil político en la investidura

Trece jefes de Estado del centro y sur de América y el príncipe heredero de España, Felipe de Borbón, asistirán hoy a la toma de posesión del nuevo presidente argentino, Néstor Kirchner. El repaso a la lista de los invitados que llegaron a Buenos Aires es una primera señal del grado de apoyo y confianza que los países manifiestan explícitamente a la nueva Administración.

El presidente cubano, Fidel Castro, asiste por primera vez a una ceremonia de traspaso de mando en Argentina. A su vez, Estados Unidos no podía haber elegido a un funcionario de rango menor que Mel Martínez, abogado y secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, en términos de protocolo.

Las relaciones carnales que el Gobierno del ex presidente Carlos Menem propuso a Estados Unidos en la década de los noventa parecen hasta ahora en el nivel más bajo desde que se restableciera la democracia, hace 20 años. George Bush padre, entonces vicepresidente de Ronald Reagan, saludó al presidente Raúl Alfonsín en 1983. El secretario de Asuntos Interamericanos, Jonathan Bush, hermano de George y tío del actual presidente de Estados Unidos, celebró el comienzo de la década de Menem en 1989. Con Menem reelecto en 1995, llegó Thomas McLarty, asesor de Bill Clinton para asuntos latinoamericanos, y en 1999, para Fernando de la Rúa, la representación norteamericana se redujo al enviado especial para las Américas, Kenneth MacKay.

La crisis política interna de Argentina resultará evidente por la ausencia de la mayoría de los principales protagonistas. Sólo el ex presidente Raúl Alfonsín (1983-1989) confirmó su presencia en el palco de invitados especiales del Congreso. María Estela Martínez, también llamada Isabel, vicepresidenta de Juan Perón en 1973, reside en España y no viajó a Buenos Aires. Carlos Menem está en Santiago de Chile, donde reside su esposa, Cecilia Bolocco. Fernando de la Rúa continúa recluido en una casa de campo en el norte de Buenos Aires.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de mayo de 2003