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La pugna por Metrovacesa se decide esta semana

Esta semana se despejará la incertidumbre sobre el control de Metrovacesa, tras una larga batalla que comenzó el 22 de enero de 2001 cuando los grupos de los empresarios italianos Caltagirone (Quarta) y Marchini (Astrim) lanzaron una oferta pública de adquisición (OPA) de acciones por el 75% del capital y a 25 euros por acción (luego mejorada por el 100% y por 27 euros).

La Comisión Nacional del Mercado de Valores hará públicos esta semana (probablemente hoy o mañana) lo datos sobre el porcentaje del capital de Metrovacesa que ha acudido a la oferta de los grupos italianos, y que está supeditada a que se supere el 50% del capital.

La OPA, salvo sorpresa mayúscula, se da por frustrada, según el dictamen del mercado, que ha dejado caer la cotización hasta los 23,34 euros, casi cuatro euros por debajo del precio ofertado por los grupos italianos, y el valor más bajo en nueve meses.

De confirmarse el fracaso de la OPA, Bami, que posee el 24,99% del capital, mantendrá su control sobre Metrovacesa, y seguirá adelante con sus planes de fusionará ambas sociedades en una sola inmobiliaria, según ha declarado su presidente, Joaquín Rivero.

No obstante, los italianos pueden jugar una última baza para continuar adelante en su empeño de hacerse con Metrovacesa reduciendo por debajo del 50% el porcentaje del capital que debe acudir a la OPA para que esta se haga efectiva. No obstante, la media se antoja difícil ya que ninguno de los accionistas de referencia (Bami, PGGM, Sacresa, Portillo, El Monte y otros socios), que suman el 54,8% del capital, apoyan la OPA, por lo que los grupos italianos no se asegurarían el control de la inmobiliaria.

El desarrollo de esta OPA ha tenido todos los ingredientes: movimientos de acciones masivos (han cambiado de manos más de 65 millones de títulos, los mismos de que consta el capital), operaciones de relieve en plena OPA (compra de la participación del fondo de Abu Dhabi por El Monte o la de Deva por Sacresa), acusaciones cruzadas entre los principales protagonistas (Joaquín Rivero y Francesco Caltagirone), contraopas frustradas (como la de Fadesa) o incluso la mediación del yerno del presidente Aznar, Alejandro Agag.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de abril de 2003