Reportaje:

Sonido cosmopolita, producto autóctono

La nueva 'big band' de Ramón Cardo se pone de largo en el Principal con músicos valencianos y composiciones propias

En Valencia, la música de banda cada día sabe más a jazz. Per l'altra banda es el título del primer álbum grabado por la nueva big band del saxofonista Ramón Cardo, un músico con formación superior que a los 20 años impartía clases en el Taller de Músics de Barcelona y dos años después era premiado en el Festival de San Sebastián con A-Free-K, grupo integrado también por los saxofonistas valencianos Perico Sambeat y Eladio Reinón. Una nutrida trayectoria que incluye el montaje de otras tres grandes bandas anteriores hasta llegar a la Ramón Cardo Big Band que ayer ensayaba con intensidad en el Centre del Carmen.

"A las 8 de la mañana empezaban ya los problemas", reconocía sin perder el sentido del humor Cardo, que alternaba ayer horas de ensayo con la atención al móvil. "Carlos Martín, que no llegará a tiempo", explicaba en referencia al trombonista valenciano más internacional,

"porque está acabando de grabar con Alejandro Sanz en Estados Unidos". José Luis Granell, que compone varios temas del disco, tampoco podrá estar en la puesta de largo en el Principal de Valencia, donde se presenta esta noche el álbum encargado y producido por el Festival Xàbia Jazz el verano pasado. Rodar una banda como ésta, donde hay músicos de Alicante, Madrid, Barcelona y Valencia, requiere un esfuerzo organizativo. "Estaría bien poder delegar algo, pero de momento hay que multiplicarse", bromea el director de la banda. En el elenco figuran algunos pesos pesados del jazz valenciano, como Fabio Miano, Joan Soler, Mario Rossy o Richie Ferrer, junto a varios de los más brillantes músicos de las últimas hornadas, como Jesús Santandreu, David Pastor, Daniel Flors o Kiko Belenguer.

¿Por qué Per l'altra banda? "Por varias razones", aclara Cardo: "Porque se distancia del concepto más enraizado de banda en el País Valenciano; porque podemos permitirnos hacer una música que nació al otro lado del Atlántico, y", sonríe al decirlo, "para que quede claro que es una big band distinta de la Sedajazz", la más popular en este momento en el panorama valenciano. Mientras ésta se decanta por el jazz latino, la de Cardo está definitivamente orientada al swing. Pero la relación entre ambas formaciones es buena. Comparten algunos músicos y el mismo Latino, director de la Sedajazz, "iba a ser, en principio, el saxo barítono en la grabación".

Puede parecer atrevido iniciar una aventura como ésta -"el único estable soy yo, y depende del día", ironiza el director- con un repertorio donde el 90% son temas propios, pero cuando a Cardo se le planteó el proyecto, tuvo "claro" que "hay potencial suficiente en esta tierra para hacer un disco de jazz totalmente autóctono y de primera calidad". Y con un sonido cosmopolita, como se confirma a la primera escucha.

El proyecto tiene el marchamo del Institut Valencià de la Música, como el anterior encargo de Xàbia Jazz, un disco de Fabio Miano que para la revista Cuadernos del Jazz fue el mejor álbum del año. Según avanzaba ayer la directora del instituto, Inmaculada Tomás, es parte de un plan más ambicioso que incluye la creación de un taller de jazz itinerante con las sociedades musicales valencianas, entre otras iniciativas. No es para menos, si se considera que ya hay, al menos, 16 big bands surgidas en el seno de estas sociedades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 14 de abril de 2003.

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