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Clonado un animal en extinción mediante tejido congelado en 1980

Nacen en Estados Unidos dos crías de banteng, un mamífero asiático parecido a la vaca

Un equipo de científicos de EE UU ha conseguido que nazcan dos clones de banteng, un animal en extinción. La novedad es que lo han conseguido a partir de la clonación de células extraídas y congeladas tras la muerte de un ejemplar en 1980. Otra novedad es que los embriones los implantaron en una especie distinta, la vaca. Una cría está sana, y otra, grave. Los científicos afirman que el nacimiento, hace un semana en Iowa, demuestra la utilidad de congelar células de animales en extinción. El banteng es un mamífero del sureste asiático parecido a una vaca.

En 1980, fallecía un banteng macho en el zoo de San Diego antes de tener descendencia. Nada más morir, los responsables del zoo extrajeron y congelaron células de la piel del animal dentro del proyecto Zoo congelado. Según el genetista del zoo, Oliver Ryder, "nadie sabía para qué podrían servir las células en el futuro". La muestra quedó etiquetada bajo el número 319.

En junio de 2002, la muestra 319 viajó a Massachusetts, a la empresa Advanced Cell Technologies (ACT). Los científicos de ACT extrajeron el material genético del núcleo de las células y lo insertaron en óvulos de vaca a los que previamente le habían quitado el ADN. Obtuvieron 45 embriones de banteng que, según explicó ayer a este diario el vicepresidente de ACT, Robert Lanza, eran "perfectos". El proceso es similar al de Dolly, pero la implantación se realizó en una especie distinta a la del animal clonado.

Cuando los embriones tenían seis días fueron enviados por correo urgente a Iowa. Allí, la empresa Trans Ova Genetics los implantó en 30 vacas. De éstas, hubo 16 vacas embarazadas. Sólo dos concluyeron el embarazo. Las otras 14 murieron. El 1 de abril, tras nueves meses y medio de embarazo, nació una cría mediante cesárea. Habían pasado 23 años desde el comienzo de la exitosa aventura.

Lanza recordaba ayer el nacimiento: "Fue muy emocionante. Yo repetía que esto normalmente ocurre en las selvas de Java o de Borneo y no en Iowa". El animal pesó al nacer 18 kilos, cuando la media está en 17 kilos.

El banteng es un mamífero que tiene dos enormes cuernos, llega a pesar 800 kilos y vive en Camboya, India, Laos, Tailandia y Vietnam. Actualmente hay entre 3.000 y 5.000 ejemplares en el mundo, un 80% menos que hace 20 años. Dos días después del nacimiento del ejemplar sano nació otro que pesó casi 40 kilos, el doble de lo normal, y que anoche estaba grave. Los científicos aseguran que la clonación no es un proceso controlado y que estos efectos adversos son comunes (muchos animales nacen con enfermedades o taras genéticas). "Espero que lo sepan quienes hablan de clonar humanos", advierte Robert Lanza. "La tasa de éxito fue la esperada para embarazos con especies cruzadas", afirma el vicepresidente de ACT. Para el embarazo se usaron vacas porque son especies genéticamente similares.

Desde hace años los científicos consideran que la clonación puede ser útil para la conservación de especies en peligro de extinción. En enero de 2001 nació un gaur, otro mamífero en peligro de extinción, que había clonado ACT. El animal murió a los dos días por una infección intestinal. Lanza explica que "el gaur falleció porque bebió poca leche, que es la forma en que estos animales reciben los anticuerpos y forman sus sistema inmune".

Lanza afirma que aprendieron la lección. "Esta vez hemos preparado leche con muchos anticuerpos e insistimos mucho para que el banteng bebiera leche. Es complicado porque el animal tiende a quedarse quieto y no se acerca a nada que no crea que es su madre. La encargada de darle la leche fue una trabajadora con 30 años de experiencia en alimentar animales nacidos en cautividad".

Ahora, enviarán el banteng al zoo de San Diego para que crezca y dentro de seis años intentarán reproducirlo en cautividad. Los expertos aprovechan que murió sin descendencia y que su reproducción introduciría variabilidad genética en una población muy pequeña.

Lanza afirma que ACT planea clonar otros animales en extinción. Señala además la importancia que para la conservación podría tener la extensión de la clonación: "Las células de todos los osos panda que mueren en un año caben en un congelador de tamaño doméstico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de abril de 2003