Paracaidistas sobre el Kurdistán
La operación pretende también impedir una masiva presencia militar turca en Kurdistán

El rugir de los aviones se dejó sentir durante todo el día, incluso pasada ya la medianoche, al norte de Erbil, capital del Kurdistán iraquí. Y era ya madrugada en la estratégica región fronteriza con Turquía cuando se confirmaba el destino de ese estruendoso movimiento militar: un aeropuerto que paracaidistas de la 173ª Brigada Aerotransportada, con base en Italia, tomaron sin encontrar al parecer mayor resistencia. Se trataba de la primera presencia significativa de tropas estadounidenses en el frente norte, paralizado hasta ahora por la negativa turca a que su territorio sirviera de base para la invasión.
Tras destacar que la coordinación entre Turquía y la coalición encabezada por Estados Unidos contribuirá a dar mayor estabilidad a la zona, el portavoz de la oposición afirmó que la aviación estadounidense proseguía ayer sus bombardeos sobre Mosul y Kirkuk. "No sé cuántos soldados de EE UU hay desplegados ahora mismo aquí", replicó a los periodistas, "pero les aseguro que el frente norte está siendo activado". La posterior toma del aeropuerto constituyó horas después la mejor prueba.



























































