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LA ESCENA ESPAÑOLA PIERDE A UN HOMBRE VALIENTE E INNOVADOR

El instinto de un luchador

- José Luis Gómez. "José Tamayo fue un luchador del teatro infatigable, dotado de un poderosísimo instinto para encontrar obras y su público. Imprescindible para la supervivencia del teatro español en los años cincuenta y sesenta, al que aportó un repertorio innovador estrenando obras fundamentales en tiempos oscuros de censura, sacrificó vida y hacienda al quehacer del teatro", afirmó ayer el director y actor. "Todas las gentes de la escena le debemos obligado afecto y reverencia. Y así también todo el teatro de La Abadía", señaló José Luis Gómez, director de dicho teatro madrileño.

- Miguel Narros. El director teatral resaltó la "labor esencial" y la influencia -"ha tenido muchos seguidores, porque todos, en cierta forma, nos hemos alimentado de lo que él hizo"- de José Tamayo en la escena española. Narros recordó cómo Tamayo logró que se representara en España a autores como Arthur Miller y dijo que "fue quien empezó a popularizar tanto a los autores clásicos como la zarzuela".

- José Carlos Plaza. El también director escénico afirmó que fue "el gran hombre que comunicó el hecho teatral al público y a la sociedad española". "Tamayo colocó el teatro en el primer término de la sociedad española. Era un profesional enamorado y gran conocedor del teatro, capaz de distinguir el teatro que quería hacer en comunicación con el público".

- Francisco Nieva. Para el dramaturgo y director teatral, Tamayo fue "un héroe para el teatro español durante el franquismo porque nos acercó en un momento difícil a los mejores autores". Nieva recordó especialmente el montaje de Divinas palabras protagonizado por Nati Mistral. "Fue un gran sabio y conocedor del teatro español, y sobre todo del público, porque tenía una gran intuición sobre lo que le podía o no gustar". Nieva recordó su larga amistad con Tamayo, con quien trabajó en numerosos montajes, entre ellos Los intereses creados y Tango. "Trabajar con él era una delicia. Era compañero de sus compañeros, pero a la vez exigente: no había nadie como él para hacerte rendir".

- Albert Boadella. El director de Els Joglars declaró: "Tuvo la valentía de hacer un teatro muy digno en una época en la que no se permitían excesos". Boadella dijo que siempre estará agradecido a Tamayo por dejarle el Teatro Apolo para representar Ubú, President: "No era una obra políticamente correcta y en Madrid no encontrábamos teatro, hasta que Tamayo nos puso el escenario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de marzo de 2003